Como les contamos
el mes anterior, en los próximos
encuentros nos vamos a dedicar a profundizar
en la persona de Jesús, en sus características,
en su mensaje. La invitación de hoy
es poder descubrir lo que su OJOS ven y
lo que su CORAZÓN siente.
En el lenguaje
bíblico, el ojo refleja la vida interior
del hombre, por eso a través del
ojo se descubren las intenciones profundas
del corazón como la bondad, la esperanza,
la humildad, pero también la envidia,
la ambición, el orgullo.
El ojo expresa
la interioridad y la profundidad del corazón.
"La lámpara
del cuerpo es el ojo. Si el ojo está
sano, todo el cuerpo estará iluminado"
Mt. 6,22
Es por eso que
Dios pone nos ve con su corazón y
cuando su mirada sobre nosotros, es para
querernos y salvarnos.
En el Evangelio,
cuando Jesús eleva sus ojos, mira
y se siente tocado en el corazón.
En Jesús
su cabeza, su lengua, sus gestos, se encuentran
unificados en su persona. Su palabra expresa
lo que tiene en su corazón y sus
gestos realizan lo que su palabra dice.
Primer Momento
- Motivación
En este primer
momento planteamos una historia con final
abierto para resolver en grupos de acuerdo
a distintas miradas posibles:
"Susana y Roxana
son amigas desde la infancia. Siempre han
compartido todo: alegrías, tristezas,
secretos, ilusiones.
Pero Susana,
sin motivos aparentes, le mintió
a su amiga y le dijo que el fin de semana
no iba a poder salir.
El sábado
por la noche Roxana pasa por el cine del
barrio y ve salir a su amiga con otras tres
jóvenes conocidas de ambas.
Roxana regresa
a su casa y se encierra en su cuarto a llorar.
El lunes Susana
llama a su amiga por teléfono para
hablar con ella "
Cada grupo termina
la historia según una mirada:
MIRADA DE MISERICORDIA
MIRADA DE DESCONFIANZA
MIRADA
DE INDIFERENCIA
MIRADA
DE ESPERANZA
MIRADA
DE SENCILLEZ
MIRADA
DE BRONCA
Luego de poner
en común cada final de la historia
se genera un diálogo con el grupo
para rescatar las conclusiones.
Segundo Momento
- Trabajo con la Palabra:
"Vengan a
mí todos los que están afligidos
y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen
sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí,
porque soy paciente y humilde de corazón,
y así encontrarán alivio."
Mt. 11, 28-29
¿Cómo
era el corazón de Jesús? ¿Qué
expresaba su mirada?
Invitamos a que
en los grupos anteriores puedan trabajar
sobre la mirada y el corazón de Jesús
para identificarse con su mirar y su sentir.
Cada grupo recibirá
una ficha sobre los ojos y otra sobre el
corazón de Jesús sobre las
que trabajarán y después pondrán
en común:
OJOS
¿Cuál
es la mirada de Jesús? ¿A
quién mira? ¿Qué
mira? ¿Qué
trasmite con su mirada?
A cada participante
se le dará dos tarjetas que escribirán
después de realizar un tiempo de
reflexión y oración personal,
buscando en el interior e iluminados por
lo trabajado en la Palabra:
¿Qué necesita
mi corazón
del corazón de Jesús?
¿Qué necesita
mi corazón
del corazón de Jesús?
Cuarto Momento
- Compromiso y oración comunitaria:
Se le propone
al grupo, intercambiar las tarjetas con
el gesto de confiar las necesidades en el
corazón y la oración del hermano.
Se puede finalizar
haciendo el canto (si no se conoce se puede
rezar por la riqueza de su letra):
Tus ojos revelan
que yo nada puedo esconderque no soy nada
sin Tioh, fiel Señor.Todo lo sabes
de mícuando miras el corazón;todo
lo puedes ver muy dentro de mí.
Lleva mi vidaa
una sola verdadque cuando me mirasnada puedo
ocultar.Sé que es tu fidelidadque
lleva mi vida más alláde lo
que puedo imaginar.Sé que no puedo
negarque tu mirada puesta en míme
llena de tu paz.
Tus ojos revelan
que yo nada
puedo esconder que no
soy nada sin Ti oh, fiel
Señor.
Todo lo sabes
de mí cuando
miras el corazón; todo
lo puedes ver muy dentro
de mí.
Lleva mi vida a una
sola verdad que cuando
me miras nada
puedo ocultar.
Sé que
es tu fidelidad que lleva
mi vida más allá de lo
que puedo imaginar.
Sé que
no puedo negar que tu
mirada puesta en mí me llena
de tu paz.
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