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El Perdón
por Ricardo
Stirparo y Horacio Prado
| "Cuando todavía
estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió
profundamente; corrió a su encuentro,
lo abrazó y lo besó. El
joven le dijo: - Padre, pequé
contra el cielo y contra ti; no merezco
ser llamado hijo tuyo. - Pero el padre
dijo a sus servidores: - Traigan enseguida
la mejor ropa y vístanlo, pónganle
un anillo en el dedo y sandalias en
los pies. Comamos y festejemos, porque
mi hijo estaba muerto y ha vuelto a
la vida, estaba perdido y ha sido encontrado"
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Lc.
15, 20 - 24
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A los ojos de
Dios Padre, ningún pecado es más
grande que su amor, por esto, cada vez que
rompemos con nuestras faltas, la comunión
con Dios, con los demás (y hasta
con nosotros mismos), contamos con su misericordia
que nos perdona y nos mueve a la conversión.
Cada vez que
nos acercamos al sacramento de la Reconciliación,
celebramos el amor de Dios, que se conmueve
de alegría por nuestro arrepentimiento
"hay más alegría en el cielo
por un solo pecador que se convierta, que
por noventa y nueve justos que no necesitan
convertirse" Lc.15, 7.
Como jóvenes,
queremos hacer nuestro aporte a esta cultura
que inaugura el siglo, siendo signos de
reconciliación, anunciando que solo
el corazón de Cristo, que conoce
las profundidades del amor del Padre, puede
revelarnos su misericordia.
Primer momento:
¿Qué
significa perdonar?, ¿Es posible perdonar
siempre?, proponemos abrir un diálogo
acerca del perdón, partiendo de la
lectura de un cuento del padre Anthony de
Mello que aparece en "La oración
de la rana" de la Ed. Sal Terrae con el
título "Arrepentimiento":
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"El abad
Anastasio tenía un libro de
finísimo pergamino que valía
veinte monedas y que contenía
el Antiguo y el Nuevo Testamento.
Una vez fue a visitarlo cierto monje
que, al ver el libro, se encaprichó
con él y se lo llevó.
De modo que aquel día, cuando
Anastasio fue a leer su libro, descubrió
que había desaparecido, y al
instante supo que el monje lo había
robado. Pero no lo denunció,
por temor a que, al pecado de hurto,
pudiera añadir el de perjurio.
El monje
se había ido a la ciudad y
quiso vender el libro, por el que
pedía dieciocho monedas. El
posible comprador le dijo: - Déjame
el libro para que pueda averiguar
si vale tanto dinero -. Entonces fue
a ver al santo Anastasio y le dijo:
- Padre, mire este libro y dígame
si cree usted que vale dieciocho monedas
-. Y Anastasio le dijo: - Sí,
es un libro precioso, y por dieciocho
monedas es una ganga -.
El otro
volvió adonde estaba el monje
y le dijo: - Aquí tienes tu
dinero. He enseñado el libro
al padre Anastasio y me ha dicho que
sí vale dieciocho monedas.
-
El monje
estaba anonadado. -¿Fue eso todo
lo que dijo? ¿No dijo nada más?
-
- No, no
dijo una sola palabra más -
- Bueno,
verás...he cambiado de opinión...y
ahora ya no quiero vender el libro...-
Entonces
regresó donde Anastasio y,
con lágrimas en los ojos, le
pidió perdón y le suplicó
que volviera Pero Anastasio le dijo
con toda paz: - No, hermano, quédate
con él. Es un regalo que quiero
hacerte.
- Sin
embargo el monje le dijo: - Si no
lo recuperas, jamás tendré
paz. -
Y desde
entonces, el monje se quedó
con Anastasio para el resto de sus
días.
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En grupos de
seis jóvenes charlar sobre qué
les sugiere esta historia. Luego se hará
una puesta en común.
Segundo momento:
Para intentar
descubrir cuales son las distintas nociones
sobre "el perdón" que aparecen en
nuestra sociedad, le ofrecemos al grupo
un listado con expresiones que se suelen
escuchar:
- Esto te lo
perdono, pero no me lo olvido.
- ¡No tiene
perdón de Dios!
- ¡No
me voy a rebajar a pedirle perdón!
- Menos averigua
Dios, y perdona.
- Yo solo le
pido perdón a Dios.
- Si lo perdonás
ahora, te lo va a volver a hacer.
- Yo pido perdón
con los gestos, no con las palabras.
- ¿Quién
te creés que sos, para que yo te
pida perdón?
- Me cansé
de perdonarlo.
- Vamos, dale...
si se entera, después le pedís
perdón y listo.
- Vos no vayas,
dejá que venga él a pedirte
perdón.
En los mismos
grupos, se analizará cada una de
estas expresiones, con una mirada crítica,
se intentará descubrir el significado
que cada una encierra y luego se contestarán
las siguientes preguntas:
- ¿Me identifico
con algunas de estas frases?
- ¿Cuál
es la que más he escuchado?
- ¿Qué
significa "perdonar" para mí?
- ¿Qué
es más fácil para vos: perdonar
o pedir perdón?
- ¿Qué
sentiste cuando perdonaste a alguien?
¿y cuando alguien te perdonó?
Contarán
con 30 minutos para este diálogo.
Se pondrá en común lo analizado
en cada grupo.
Tercer momento:
Para que la Palabra
de Dios ilumine lo compartido, proponemos
dos posibles modos para trabajarla.
1º modo:
Repartiremos
un texto del Evangelio en cada uno de los
grupos que hemos formado, para que puedan
profundizar el tema del perdón y
de la reconciliación, y realizarán
una comparación de las características
del perdón según el Evangelio
y los rasgos del perdón que analizaron
previamente en las frases.
Los textos sugeridos
son los siguientes:
Lucas
6, 27- 35: El amor a los enemigos
Lucas
15, 11- 32 : El hijo arrepentido
y perdonado
Lucas
19, 1- 10 : La conversión
de Zaqueo
Lucas
15, 1- 7 : La oveja perdida y encontrada
Mateo
18, 15- 22 : El perdón de
las ofensas
Colosenses
3, 12- 17 : Perdónense mutuamente
Efesios
4, 25- 32 : Deberes de amor hacia
el prójimo
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Características
del perdón, según las
frases
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Características
del perdón según (por
ej.) Lc. 6, 27- 35
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- Perdonar
sin olvidar la ofensa
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- perdonar
y amar al ofensor
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2º modo:
Se trata de descubrir
en el Evangelio, cómo vivió
Jesús el perdón a los demás,
cuál fue su actitud frente a las
faltas ajenas, cuáles fueron sus
gestos, sus palabras...
Para esto en
los grupos trabajarán con el siguiente
cuadro:
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Cita
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Actitud
de Jesús ante el pecado
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palabras
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gestos
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De un modo u
otro, se comparte luego lo que la Palabra
de Dios nos ha enseñado acerca del
perdón.
Cuarto momento:
La Iglesia continúa
la obra salvadora de Jesús por eso
tiene como misión denunciar el mal
y ser signo del perdón de Dios.
Jesús
Resucitado envía a los discípulos,
dándoles autoridad para perdonar
los pecados: "Reciban el Espíritu
Santo. Los pecados serán perdonados
a los que ustedes se los perdonen, y serán
retenidos a los que ustedes se los retengan"
El sacramento
de la Reconciliación, es el signo
eficaz del perdón en la vida cristiana.
Sería
conveniente clarificar algunos conceptos
sobre este sacramento:
- Los nombres
de este sacramento.
- Las diversas
formas
- La confesión
de los pecados.
- Sentido de
la penitencia.
- Arrepentimiento
y absolución
Recurrir al Catecismo
de la Iglesia Católica Nº 1420
- 1484
Quinto momento:
Sería
muy bueno poder terminar el encuentro con
una celebración del Perdón
donde el grupo tenga la posibilidad de acercarse
al sacramento para reconciliarse con Dios
y sus hermanos.
Si no se cuenta
con esta posibilidad, podemos hacer una
oración comunitaria pidiendo al Padre
que nos enseñe a perdonar como él
lo hizo con nosotros.
| "Si tu hermano
peca, repréndelo, y si se arrepiente,
perdónalo. Y si peca siete veces
al día contra ti, y otras tantas
vuelve a ti, diciendo: - me arrepiento
-, perdónalo." |
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Lc.
17, 3 - 4
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