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Animadores Bíblicos
(II)
Espiritualidad y misión
por Marcelo
A. Murúa
Si nadie me explica,
¿cómo voy a entender?
"El Angel del Señor
habló a Felipe diciendo: 'Anda hacia el
sur por el camino que baja de Jerusalén
a Gaza'. Es un camino solitario. Se puso
en camino y se encontró con un etíope,
funcionario del palacio de Candace, reina
de Etiopía, administrador de todos sus
bienes. Había venido a Jerusalén a rendir
culto a Dios y regresaba sentado en su
coche, leyendo al profeta Isaías. El Espíritu
dijo a Felipe:'Adelántate y únete a ese
coche'. Felipe corrió hacia él, le oyó
leer al profeta Isaías y le preguntó:
'¿Entiendes lo que lees?' El etíope contestó:
'Si nadie me explica, ¿cómo voy a entender?'
E invitó a Felipe a subir y a sentarse
junto a él. El pasaje de la Escritura
que iba leyendo era éste: 'Como una oveja
fue llevado al matadero; como un cordero
mudo ante el que lo trasquila, así él
no abrió su boca. Lo humillaron y le negaron
todo derecho: ¿quién podrá hablar de su
descendencia? Porque su vida fue arrancada
de la tierra'. El etíope preguntó a Felipe:
«Dime, por favor, ¿a quién se refiere
el profeta al decir esto? ¿A sí mismo
o bien a otro? Felipe entonces, partiendo
de este texto de la Escritura, se puso
a anunciarle a Jesús. Siguiendo el camino
llegaron a un lugar donde había agua.
El etíope dijo: 'Aquí hay agua. ¿Por qué
no sería yo bautizado?' y dijo Felipe:
'Si crees con todo tu corazón, se puede'.
Y respondió: 'Creo que Jesucristo es el
Hijo de Dios'. E hizo parar su coche y
bajaron ambos al agua. Felipe bautizó
al funcionario. Cuando salieron del agua,
el Espíritu del Señor arrebató a Felipe;
el otro no lo vio más y siguió entonces
su camino muy alegre. Felipe se encontró
en Azoto y se fue a evangelizar todas
las ciudades hasta llegar a Cesarea."
Hech.
8, 26-40
El texto del libro
de los Hechos que nos relata el encuentro
de Felipe con el etíope nos brinda interesantes
pistas para ir desentrañando la misión y
espiritualidad de un animador bíblico.
Entendemos por espiritualidad
una actitud de vida que envuelve la vida
toda, abarcando todas las dimensiones de
la persona humana. La espiritualidad no
es un aspecto de la vida, separado de otros,
como puede ser la vida familiar, social,
política, económica, laboral, etc.. La espiritualidad
envuelve y tiñe todos los espacios de nuestra
vida. Entendemos por espiritualidad ese
sentido último que empapa y nutre todas
las decisiones, opciones, creencias sobre
las cuales vamos construyendo nuestra persona,
nuestro ser y nuestro hacer en el mundo.
Como cristianos nuestra
espirituaidad se enraiza en Jesús. Queremos
compartir su fe y seguir sus
pasos. Empaparnos también de la fuerza que
guiaba su vida y orientaba sus acciones.
En definitiva la espiritualidad cristiana
es compartir y dejarse guiar por el espíritu
que animaba a Jesús para anunciar y realizar
el Reino.
"La vida espiritual
es entonces el esfuerzo constante y diario
para asegurar que el espíritu que nos
mueve es el Espíritu de Dios y no cualquier
otro espíritu" (Espiritualidad Bíblica,
Albert Nolan, Ed. Dabar)
La espiritualidad de
un animador bíblico , como cualquier otra
vocación o servicio, tiene su raíz en el
discernimiento de qué nos pide el Espíritu
para seguir a Jesús y ser fieles al Reino.
Discernir nunca es
sencillo, porque implica considerar diferentes
posibilidades, evaluar, dudar, orar para
ver mejor, decidir y jugarse en lo decidirdo.
Los evangelios dejan
traslucir en varias ocasiones esta relación
Espíritu-Discernimiento-Acción de Jesús
(ver Mt. 4, 1 ; Mt. 12, 28 ; Lc 10, 21)En
los Hechos la presencia del Espíritu es
constante (entre otros ver Hech. 4, 8 ;
Hech. 6, 3-5 ) y se presenta como el gran
hilo conductor que enlaza toda la historia
del crecimiento de la comunidad de seguidores
de Jesús, la Iglesia.
El relato de Felipe
y el etíope nos permite observar con transparencia
la acción del Espíritu, y nos ofrece algunos
aspectos interesantes para reflexionar sobre
la espiritualidad de un Animador Bíblico:
- El Animador Bíblico
es una persona animada por el Espíritu
del Señor.
Para animar a los demás
hay que vivir la experiencia de ser animado
por el Señor. Felipe se muestra dócil a
la acción del Espíritu, dispuesto a seguir
sus propuestas. El texto, corto y conciso,
deja entrever cierta intimidad entre ambos.
- El Animador Bíblico
se pone en camino.
El texto advierte "Es
un camino solitario". ¿Sería peligroso?
(No olvidemos la parábola de Jesús del Buen
Samaritano. En Palestina había lugares y
caminos peligrosos. ¿No los hay hoy entre
nosotros?) Sin embargo no aparece ningún
indicio de duda en la decisión de Felipe.
¿Habrá tenido miedo? El texto no nos ofrece
respuesta. Lo que sabemos es que "se puso
en camino". Respondió a la propuesta con
su vida. La puso en juego. Cuando es el
Espíritu el que anima, la valentía y el
coraje para anunciar el evangelio no faltan.
- El Animador Bíblico
sale al encuentro de la gente y se le une
Como decíamos en el
artículo del tema bíblico anterior,
Jesús opta por un estilo de transmitir y
enseñar en función de la gente. El Animador
Bíblico, siguiendo su estilo, sale al encuentro
de las personas. Se pone a su disposición.
Se une a ellos. El Animador comparte un
grupo o una comunidad, aunque también pueda
salir a recorrer el barrio o la parroquia
en Misiones Bíblicas. Lo importante es que
no sobresale por su rol (o vocación), sino
que, con sencillez, pone sus capacidades
al servicio de los demás.
- El Animador Bíblico
escucha, parte de la necesidad del otro,
dialoga.
La Palabra de Dios
tiene la particularidad de iluminar los
acontecimientos que vivimos y ayudarnos
a interpretarlos mejor. Para hacer posible
que la Palabra eche luz hay que partir de
la necesidad del otro. Hay que situar la
Palabra de Dios en lo que se vive, personal,
comunitaria y socialmente. Hay que escuchar
lo que los demás (integrantes del grupo
bíblico, personas a las que visitamos en
una Misión, participantes de un Taller Bíblico,
etc.) traen y quieren compartir. La Biblia
es un diálogo de Dios con el hombre, se
la va conociendo a través de un diálogo
también. No de una imposición.
Unirse significa también
compartir el camino, la vida. Felipe se
sube al carro. El Animador no existe para
sí mismo sino para servir a los demás. La
función del Animador no es saber mucho,
sino ayudar mucho. Para que los demás puedan
conocer, escuchar, y aprender mejor la Palabra
de Dios para aplicarla a sus vidas.
- El Animador Bíblico
es paciente y respetuoso.
Animar es alentar,
dar ánimo, es decir fuerza, alegría, entendimiento,
coraje,..., en definitiva, dar los dones
del espíritu, que son muchos y variados.
Animar es dar espíritu, compartir el Espíritu
que uno lleva adentro y le da fuerzas para
anunciar a Jesús.
Animar es un proceso,
que lleva tiempo, esfuerzo. Que implica
mucho respeto por el otro, por sus tiempos,
sus posibilidades. Para aprender a animar
a los demás hay que descubrir cómo el mismo
Dios nos va animando (dando su Espíritu)
a lo largo de nuestra vida. Y esto se refleja
hermosamente en la historia del Pueblo de
Dios en la Biblia. Dios es paciente y respetuoso.
Se toma mucho tiempo para transmitirnos
su Proyecto de Vida.
- El Animador Bíblico
conoce la Biblia.
Ante la pregunta del
etíope Felipe tiene una respuesta.Observemos
que su respuesta no es detallista. No se
trata de conocer todos los vericuetos de
la Biblia ni de ser un maestro en exégesis
bíblica (La ciencia que estudia la Biblia).
Felipe "a partir de este texto de la
Escritura, se puso a anunciarle a Jesús".
Lo importante es tener una visión de conjunto
del plan de Dios, con claridad y profundidad.
Y esto se alcanza con lectura, reflexión,
oración y estudio bíblico. Los grupos Bíblicos
son verdaderas Escuelas de Biblia. Pero
aquellos que sientan el llamado a ser Animadores
deben buscar alternativas de formación más
específicas y sistemáticas. Una buena planificación
de Pastoral Bíblica, tanto a nivel parroquial
como diocesano, puede prever esta necesidad
y brindar posibilidades concretas de formación
para Animadores.
- El Animador Bíblico
anuncia a Jesús a partir de la Biblia.
Felipe no subió al
carro a dar clase. Tampoco a dar su opinión
del texto. Ni tampoco le propuso bautizarse
de entrada. Partió en su anuncio de la Palabra
de Dios. Puso buenos cimientos para su predicación,
y los resultados fueron la conversión del
etíope y su posterior alegría. Ambos, frutos
de la acción del Espíritu.
- La tarea del Animador
Bíblico es facilitar y promover el
encuentro personal de sus hermanos con la
Palabra viva de Dios.
El fruto del encuentro
de Felipe y el etíope suscita la fe y la
conversión de éste, expresada en su deseo
de ser bautizado.
La alegría con la que
el etíope prosigue su camino es el signo
de que el encuentro le ha cambiado la vida.
El Animador tiene como
tarea ayudar a sus compañeros a descubrir
el mensaje de la Palabra de Dios, y colaborar
para que ese mensaje se encarne y se haga
vida. Su misión es promover que la Palabra
llegue al corazón y produzca cambios en
la persona y en las personas. Porque el
cambio que Dios propone no se agota en lo
individual, sino que abarca lo comunitario
y lo social. El mensaje de Jesús impregna
la vida entera, y como antes decíamos para
la espiritualidad, tampoco para los frutos
de la conversión hay compartimentos estancos.
La conversión se expresa en la vida familiar,
social, política, económica, en definitiva
en todo la gama de relaciones que establecemos
las personas para construir la sociedad.
La conversión es la puerta para la construcción
del Reino.
- El Animador Bíblico
es discípulo y no maestro, y busca
ser testigo fiel del único Maestro,
el Señor.
No da clase magistral,
no impone, sino que anuncia a Jesús y da
testimonio de él. Por eso el texto nos dice
que , a partir de la Escritura le anunció
a Jesús.El Animador no busca destacarse
o sobresalir, "lucirse" frente a los demás.
Su misión es totalmente otra. Muchas veces
desde un lugar más silencioso, en un segundo
plano (a la manera de María en la vida de
Jesús, siempre presente, pero no en primera
fila). Promoviendo la participación de todos.
Ayudando a que todos se expresen y nadie
monopolice las reflexiones. Colaborando
para centrar la atención en descubrir el
mensaje de la Palabra de Dios y alentando
a comprometernos, personal y comunitariamente,
en los desafíos que plantea ser cristiano,
hoy, en nuestro tiempo.
- El Animador Bíblico
está a disposición para anunciar
a Jesús donde el Espíritu
le indique que debe acudir.
El final del texto
es abrupto. "El Espíritu arrebató a Felipe",
y se lo llevó a otro lugar (= otra misión).
La disposición a ir
donde el Espíritu nos guíe es fundamental
para cualquier vocación misionera.
El Espíritu sopla y
uno no sabe de donde viene ni para dónde
va, nos dice la Biblia (Jn. 3, 8) Los ámbitos
para realizar la vocación de Animador Bíblico
son muchos:
- en primer
lugar, lo Grupos Bíblicos, que surgen
numerosos en toda América Latina, como
soplo de vida del Espíritu para estos
tiempos díficiles...
- los Encuentros
, Talleres y Cursos Bíblicos...
- las Misiones
Bíblicas, como herramienta movilizadora
que esparce la semilla de nuevos grupos...
- y muchos
más... que el Espíritu, como a Felipe,
nos irá mostrando en el camino...
En el próximo
artículo "La
lectura orante de la Biblia"
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Especial
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