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1
Realizar la
dramatización. La escena es
sencilla y cortita para representar, presenta
diálogos cortos y deja pensando.
Realizar la selección de los personajes
(relator, Jesús, Juan y sus discípulos,
gente a la cual Jesús está
sanando) y no olvidar un par de prácticas
previas. Los títulos de cada escena
se pueden leer o no.
2
Organizar a los participantes en
grupos de tres o cuatro personas. El animador
introduce y ubica el texto. En los grupitos,
conversar informalmente, durante cinco minutos,
a partir de la pregunta:
-
¿Qué palabras/situaciones del
relato me impactaron (o recuerdo) más?
¿Por qué?
3
El animador/catequista/sacerdote que está
coordinando el trabajo grupal propone estas
otras consignas a los grupos:
- Entre todos
los participantes del grupo reconstruir
el texto (volver a contarlo, intentando
recuperar todos los detalles)
- ¿Qué
manda a preguntar Juan el Bautista a Jesús
a través de sus discípulos?
- ¿ Cuál
es la respuesta de Jesús? Relacionar
con sus palabras al inicio de su predicación
(leer Lc. 4, 16 ss).
- ¿Cuál
es la misión de Juan el bautista?
- ¿Escuchamos
las palabras de Juan y de quienes preparan
el camino del Señor?
- A partir
de la respuesta de Jesús hagamos
un examen de conciencia de nuestra práctica
religiosa, ¿nos preocupan las cosas
que le preocupan a Jesús?
- ¿Qué
nos enseña el relato?
4
El animador invita
a poner en común la reflexión
de cada grupo. Centrar la reflexión
en descubrir que el Mesías que nace
en Navidad trae una esperanza de vida para
los que sufren.
5
El animador invita a cada participante a
decir en voz alta algo que se haya aprendido
en este relato:
- Apliquemos a nuestra
vida cotidiana el mensaje del texto.
6
El animador propone un momento de oración
compartida para terminar el trabajo.
- Jesús
es el Mesías prometido.
- Tú
eres el Mesías de la Esperanza, ayúdanos
a trabajar por los que sufren, Señor.
7
Oración final.
Adviento,
tiempo para descubrir y aprender.
Nace el Mesías de la Esperanza,
el Señor de la Vida,
el que pasa haciendo el bien
y atendiendo a los que sufren.
En un mundo de excluídos
donde tantos sufren sin trabajo,
sin salud, sin pan... sin esperanza...
¿dónde nacerá
Jesús en esta nueva Navidad?
Los profetas nos enseñan
lo que le gusta a Dios:
la compasión y la solidaridad
con los que sufren.
Oh, buen Dios,
danos coraje para preparar
tu venida siendo fieles
a tus enseñanzas.
- Que así sea -
Marcelo
A. Murúa
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