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Jesús nos abre los ojos al Evangelio
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I. En la oscuridad, brilla la luz de las obras de Dios
1-La enfermedad no es castigo, es ocasión
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Relator- Jesús salió del Templo, y al pasar vio a un ciego de nacimiento que sentado en el suelo. Entonces los apóstoles le preguntaron:
Apóstoles - ¿Por qué nació ciego, éste? ¿Por que peco él, o porque pecaron sus padres?
Relator - Jesús les contestó:
Jesús - Ni él pecó, ni tampoco sus padres. Lo que pasa es que éste nació ciego, para que se vean las cosas que Dios es capaz de hacer. Y hay que apurarse a hacer las obras de Dios, mientras dura la luz del día [de la vida], porque se viene la noche [de la muerte], y ya nadie puede trabajar, por la oscuridad.
Y mientras estoy en este mundo, la luz del mundo soy yo.
II. El signo milagroso, relámpago de la luz de Jesús
2-El ciego escucha a Jesús y ve
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Relator - En seguida Jesús escupió en el suelo e hizo un poco de barro con la saliva; y embadurnó con ese barro los ojos del ciego, y le dijo:
Jesús - Ve a lavarte a la pileta de Siloé
Relator - El fue, se lavó, y cuando volvió ya veía.
III. Primera reacción: vecinos y curiosos
3-La simple curiosidad, no ayuda a ver
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Relator -Entonces los vecinos y la gente que solía verlo - porque era mendigo - comentaban:
Vecinos - ¿Este no es el que estaba sentado acá pidiendo limosna?
Relator - Unos decían:
Vecinos - Si, es él.
Relator - Otros en cambio:
Vecinos - No, que va a ser, es uno parecido.
Relator - Pero él afirmaba:
Ciego – Sí, soy yo.
Relator – Le preguntaron:
Vecinos - ¿Ah, si? Entonces ¿cómo es que se te abrieron los ojos y ves?
Relator - Contestó:
Ciego - El hombre ese que se llama Jesús, hizo barro, me embadurnó los ojos y me dijo: ve a la pileta de Siloé y lavate: fuí, me lavé, y veo.
Relator – Le preguntaron:
Vecinos - ¿Y dónde está ahora?
Relator - Contestó:
Ciego - La verdad, que no sé.
IV. Segunda reacción: la autoridad investiga
4-El ciego empieza a tener fe (comienza su proceso de discernimiento)
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Relator - Entonces, al que había sido ciego, lo llevaron ante los fariseos. Resulta que era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos al ciego. Entonces también los fariseos le preguntaron cómo es que había recuperado la vista. Y él les dijo:
Ciego - Me embadurnó los ojos con barro, me lavé, y veo.
Relator - Entonces algunos de los fariseos decían:
Fariseos 1 - Este hombre no puede ser enviado de Dios, porque no respeta el sábado.
Relator - Pero otros les retrucaban:
Fariseos 2 - ¿Y cómo es posible, entonces, que un hombre que comete pecados, haga semejantes señales milagrosas?.
Relator - Y no se ponían de acuerdo. Entonces le hablaron otra vez al ciego:
Fariseos 1 y 2 - A ti que te abrió los ojos, tú ¿qué piensas de él?
Relator – El contestó:
Ciego - ¡Ah, para mi es un profeta!
V. Tercera reacción: los padres del ciego.
5-Los padres tienen miedo y se lavan las manos
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Relator- Los judíos, desconfiaron de que fuera verdad que éste había sido ciego y había vuelto a ver; así que mandaron a llamar a los padres, y les preguntaron:
Judíos (Fariseos) - ¿Este es su hijo, que Ustedes dicen que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?
Relator - Los padres contestaron:
Jesús - Nosotros sabemos que éste es hijo nuestro, y que nació ciego. Cómo es que ahora ve, no lo sabemos. O quién le abrió los ojos, tampoco lo sabemos. Pregúntenselo a él, es mayor de edad y puede hablar por cuenta propia.
Relator - Los padres hablaron así, porque les tenían miedo a los judíos; porque los judíos estaban de acuerdo en que si alguno le reconocía a Jesús como Mesías, lo echaban de la Sinagoga. Por eso los padres se lavaron las manos diciendo: pregúntenle a él que ya es grandecito.
VI. Cuarta reacción: el ciego es expulsado
6-Los fariseos se enfurecen, porque el que no tiene razón se enoja e insulta
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Relator - Llamaron por segunda vez al que había sido ciego, y le dijeron:
Judíos (Fariseos) - En nombre de Dios, confiesa la verdad: Nosotros sabemos que ese tipo es un pecador.
Relator - El contestó:
Ciego - Si es pecador, yo no sé; una cosa, sé: yo era ciego, y ahora veo.
Relator - Entonces le dijeron otra vez:
Judíos (Fariseos) - Pero ¿qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?
Relator - El contestó:
Ciego - Yo ya se lo conté, y Ustedes no me escucharon. ¿Para qué quieren oír otra vez lo mismo? No será porque quieren ser discípulos de él, ¿no?
Relator - Entonces lo insultaron de arriba abajo, y decían:
Judíos (Fariseos) - ¡Tú serás discípulo de ese hombre! ¡Nosotros, de Moisés somos discípulos! ¡Porque sabemos que a Moisés le habló Dios! ¡De éste, no sabemos ni siquiera de dónde viene!
Relator - El hombre contestó:
Ciego - Ahí está lo raro: a mi me abrió los ojos, y ustedes no saben de dónde es. Todo el mundo sabe que Dios no le hace caso a los pecadores, y que en cambio, si uno es religioso y cumple con Dios, entonces Dios lo escucha. Nunca se ha oído decir que alguno pudiera curar a un ciego de nacimiento. Si éste no fuera un enviado de Dios, no podría hacer nada.
Relator - Entonces le contestaron:
Judíos (Fariseos) - ¡Tu, que naciste lleno de pecados por los cuatro costados, ¿quieres ahora enseñarnos a nosotros?
Relator - Y lo echaron fuera.
VII. Quinta reacción: el que no veía, hace un acto de fe y ve
7-El ciego tiene Fe en Jesús (lo Ve)
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Relator - Jesús se enteró de que lo habían echado, y cuando lo encontró, le dijo:
Jesús - ¿Tú crees en el Hijo del hombre?
Relator - Contestó:
Ciego - No sé de quién me estás hablando, para creer en él.
Relator - Jesús entonces le dijo:
Jesús - Lo estás viendo: soy yo, que hablo contigo.
Relator - Entonces él dijo:
Ciego - Sí, creo, Señor.
Relator - Y se echó a sus pies.
VIII. Jesús nos pone en crisis, para eso vino
8-El que se la cree, como los fariseos, muestra la hilacha
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Relator - Entonces Jesús siguió diciendo:
Jesús - Yo vine a éste mundo para llevar a cabo un juicio: para que los que no ven, vean. Y los que ven, se vuelvan ciegos.
Relator - Los fariseos que estaban con él, escucharon eso y dijeron:
Judíos (Fariseos) - ¿Acaso somos ciegos, nosotros?
Jesús - Si ustedes supieran aceptar que están ciegos, no tendrían pecado; pero ustedes están convencidos de que ven, y entonces siguen en pecado.
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