|
Enviar a sus amigos
Jesús, el Señor de la Vida
|
Cuando se enferma un amigo, uno no sabe qué hacer: ¿y Jesús?
|
Relator- Relator - Un tal Lázaro de Betania, que era el pueblo de María y de su hermana Marta, se había enfermado. Entonces las hermanas le mandaron a decir a Jesús: «Señor, tu amigo Lázaro está enfermo».
Relator - Al recibir la noticia Jesús dijo:
Jesús - «Bueno, no se va a morir: esta enfermedad es para gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea alabado».
Relator - Jesús los quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro. Y sin embargo cuando supo que estaba enfermo dejó pasar dos días más. Después les dijo a los discípulos:
Jesús - «Volvamos a Judea, a ver a Lázaro».
Relator - Los discípulos le dijeron:
Discípulos - «Pero Maestro, hace poco los de allá te querían matar, ¿y quieres volver?».
Relator - Jesús les contestó:
Jesús - «¿Acaso el día no tiene doce horas de luz? El que camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; en cambio, el que camina de noche tropieza, porque la luz no está en él».
Relator - Después agregó:
Jesús - «Nuestro amigo Lázaro duerme, pero yo voy a despertarlo».
Relator - Los discípulos le dijeron:
Discípulos - «Señor: buena señal: si duerme, seguro que se va a sanar».
Relator - Ellos pensaban que hablaba del sueño, pero Jesús quería decir que se había muerto. Entonces les dijo claramente:
Jesús - «Lázaro se murió, y yo no estaba con él; pero me alegro por ustedes, porque ahora sí que van a ver y van a creer. Bueno, vamos».
Relator - Tomás, de sobrenombre el Mellizo, les dijo a los otros:
Tomás - «Y bueno, vamos también nosotros a morir con él, si es necesario...».
Relator - Cuando estaba llegando, Jesús se enteró de que Lázaro estaba enterrado desde hacía cuatro días.
¡Ay, Jesús, si tú hubieras estado aquí...! ¿Por qué no viniste antes?
|
Relator - De Betania a Jerusalén hay sólo unos tres kilómetros. Muchos judíos iban a visitar a Marta y a María, por la muerte de su hermano. Al enterarse de que Jesús venía llegando, Marta salió a buscarlo, y María se quedó en casa con las visitas. Cuando encontró a Jesús, Marta le dijo:
Marta - «Señor, si tú hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.[¿Por qué no viniste antes?]» Pero, bueno, yo sé que igual Dios te concede todo lo que le pidas». Relator - Jesús le dijo:
Jesús - «Tu hermano va a resucitar».
Relator - Marta le contestó:
Marta - «Sí, ya sé que va a resucitar en el día del juicio final».
Relator - Jesús le dijo:
Jesús - «Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque se muera, vivirá: y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Tú crees esto que te digo?».
Relator - Ella le contestó:
Marta - «Sí, Señor, yo creo que Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo».
Relator - Después fue a llamar a María, su hermana, y le dijo en voz baja:
Marta - «El Maestro está aquí y te manda a llamar».
Relator - Entonces ella se levantó rápido y fue a su encuentro. Jesús no había llegado todavía al pueblo, sino que estaba en el mismo lugar donde Marta lo había encontrado. Los Judíos que estaban en la casa dándole el pésame a María, cuando vieron que se levantaba de repente y salía, la siguieron, pensando que iba a llorar a la tumba. María llegó adonde estaba Jesús y, al verlo, se arrodilló y le dijo:
María - «Señor, si tú hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.[¿Por qué no viniste antes?] ».
Relator - Al verla llorar a ella, y también a los judíos que la acompañaban, Jesús se conmovió mucho y preguntó:
Jesús - «¿Dónde lo pusieron?».
Relator - Le contestaron:
Judíos 1 y 2 - «Ven a ver».
Relator - Y Jesús se puso a llorar. Los judíos decían:
Judíos 1 - «¡Miren cómo lo quería!».
Relator - Pero algunos lo criticaban:
Judíos 2 - «¡¿Cómo, este que curó a un ciego de nacimiento, no podía salvarlo a Lázaro, que no se muriera?!».
Si tienes fe, vas a ver lo que es bueno
|
Relator - Jesús, muy emocionado, llegó al sepulcro, que era una cueva con una piedra encima, y dijo:
Jesús - «A ver, quiten la piedra que tapa la salida».
Relator - Marta, la hermana del difunto, le comentó despacito:
Marta - «Mira que tiene mal olor, porque ya hace cuatro días que está muerto».
Relator - Jesús le dijo:
Jesús - «¿No te dije que si tienes fe, verás la victoria de Dios?».
Relator - Entonces sacaron la piedra, y Jesús, levantando los ojos al cielo, rezó así:
Jesús - «Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por esta gente que está aquí: ahora sí van a creer que soy un enviado tuyo».
Relator - Y después gritó con voz fuerte:
Jesús - «¡Lázaro, sal para afuera!».
Relator - Y el muerto salió con los pies, las manos y la cara envueltos con vendas, que apenas podía caminar. Jesús les dijo:
Jesús - «Sáquenle las vendas para que pueda caminar bien».
Hay quien ve, y tiene fe; y quien no quiere ver, y quiere matar
|
Relator - Al ver lo que Jesús había hecho, muchos de los judíos que habían ido a la casa de María creyeron en él. Pero otros fueron a ver a los fariseos y les contaron lo que Jesús había hecho. Entonces los jefes de los sacerdotes y los fariseos convocaron una reunión y dijeron:
Jefes de Sacerdotes y Fariseos - «¿Qué hacemos? Porque ese hombre hace muchos milagros. Si lo dejamos seguir así, todos le van a creer a él, y van a venir los romanos y van a destruir nuestro templo santo y nuestra nación».
Relator - Entonces un tal Caifás, que era Sumo Sacerdote ese año, les dijo:
Caifás - «Ustedes no entienden nada. ¿No les parece mejor que muera un solo hombre por todo el pueblo y no que destruyan a la nación entera?».
Relator - Y desde ese día, decidieron matar a Jesús. Por eso él no aparecía más en público, sino que fue a una región cerca del desierto, a una ciudad llamada Efraím, y se quedó allí con los discípulos.
|