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1
Realizar
la dramatización del relato.
Este relato tiene poco diálogo pero
la escena es muy motivadora para ser dramatizada.
Es importante haber realizado un par de
prácticas previas para coordinar
el relato con las escenas. Los títulos
de cada escena se pueden leer o no.
2
Organizar
a los participantes en grupos de tres o
cuatro personas. El animador introduce y
ubica el texto. En los grupitos,
conversar informalmente, durante
cinco minutos, a partir de la pregunta:
-
¿Qué situaciones y palabras
del relato me impactaron (o recuerdo)
más? ¿Por qué?
3
El animador/catequista/sacerdote
que está coordinando el trabajo grupal
propone estas otras consignas a los
grupos:
-
Entre todos los participantes del grupo
reconstruir el texto (volver a contarlo,
intentando recuperar todos los detalles)
- ¿Qué
sucede en el relato?
-
¿ Dónde suceden los hechos que
se narran? ¿Qué detalles interesantes
señala el texto?
- ¿Quiénes
eran Moisés y Elías? ¿Qué
representaban para los judíos?
- ¿Cómo
reacciona Pedro?
- ¿Qué
dice Jesús?
- ¿Qué
nos enseña el relato?
4
El
animador invita a poner en común
lo conversado en cada grupo. Centrar la
reflexión en descubrir que para cambiar
de vida hay que escuchar a Jesús.
Comienza el tiempo de Cuaresma, ¿qué
podemos ralizar en concreto en nuestra vida
cotidiana para escuchar a Jesús?
5
El animador
invita a cada participante a decir en voz
alta algo que se haya aprendido en
este relato:
-
Apliquemos a
nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.
6
El animador
propone un momento de oración
compartida para terminar el trabajo.
- Para
vivir la Cuaresma el Padre nos propone escuchar
a Jesús.
-
Queremos escuchar tu Palabra y seguir tus
pasos, Señor
7
Oración final.
Queremos escuchar tus palabras
y seguir tus pasos, Señor.
Danos sed de tu palabra,
enséñanos a descubrir
tu presencia,
muéstranos cómo
cambiar de vida,
para vivir la Cuaresma de este
año Jubilar.
Aprendiendo a perdonar,
a practicar la justicia
y a recrear la comunidad.
- Que así sea -
Marcelo
A. Murúa
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