El
grano de trigo que muere en la tierra, da
mucho fruto.
Para
"ver" a Jesús, hay que tener
ojos de fe, capaces de ver la espiga
en el grano que muere |
Relator - Había
unos griegos que habían ido a [Jerusalén
para] la fiesta [de la Pascua],
que lo fueron a ver a Felipe y le dijeron:
Griegos - Señor,
queremos ver a Jesús.
Relator - Felipe
se lo contó a Andrés, y los
dos se lo fueron a decir a Jesús.
Entonces Jesús les dijo:
Jesús - Ya llegó la hora de la gloria del
Hijo del hombre. Yo les aseguro a ustedes,
que si el grano de trigo sembrado en la
tierra no se muere, se queda él solito;
pero si se muere [sembrado bajo tierra],
entonces sí que produce muchos granos
más.
El
que se aferra, pierde; y el que se
entrega, gana |
Jesús - El que se agarra a su vida la va a perder;
y el que es capaz de entregar su vida en
este mundo, ése la va a ganar en
la Vida eterna.
Si alguien me
sirve a mí, que me siga nomás,
y donde estoy yo, va a estar también
él, que es mi servidor. Y al que
sea mi servidor, mi Padre lo va a apoyar
y premiar
La
hora crítica, es también
la hora de la de la resurrección,
de la vida plena. |
Jesús - En
este momento tengo el alma llena de ansiedad.
¿Y qué hago, le digo: Padre,
ayudame a zafar de esta hora? ¡Si para
eso llegué hasta esta hora! [así
que:] ¡Padre, glorifica tu Nombre!
Sólo
quien escucha a Jesús, puede
entender bien la voz de Dios. |
Relator - Entonces
se escuchó una voz del cielo [que
decía]:
Dios - Ya lo
glorifiqué y lo voy a volver a glorificar.
Relator - La
gente que estaba ahí y escuchó
eso, decía:
Gente - ¿Qué
fue eso? ¿Un trueno?
Relator - Pero
otros decían:
Gente - Fue
un ángel, que le habló.
Relator - Jesús
les dijo:
Jesús - Esa voz no fue para mí, fue para
ustedes. Ahora llega el juicio de este mundo,
ahora el jefe de este mundo va a ser echado
afuera; y yo, cuando me levanten bien alto
de arriba de la tierra, voy a atraerlos
a todos hacia mí. |