1 Realizar la dramatización.
Se puede representar muy bien la escena
de la cena pascual, con los discípulos
y Jesús. Los títulos de cada
escena se pueden leer o no.
2 Organizar a los participantes en grupos de tres o
cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante
cinco minutos, a partir de la pregunta:
-
¿Qué escena se ha presentado?
¿Qué Fiesta celebramos hoy?
3 El
animador/catequista/sacerdote que está
coordinando el trabajo grupal propone estas
otras consignas a los grupos:
- Entre todos
los participantes del grupo reconstruir
el texto (volver a contarlo, intentando
recuperar todos los detalles)
- ¿Dónde
transcurre la escena? ¿Qué Fiesta
estaban por celebrar los judíos?
¿Qué recordaba esa Fiesta judía?
- ¿A qué
los envía Jesús a sus discípulos
?
- ¿Qué
gestos realiza y qué palabras dice
Jesús en la cena?
- ¿Qué
significa la Eucaristía en nuestra
vida?
- ¿Qué
nos enseña el relato?
4 El
animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo. Centrar
la reflexión en descubrir
que la Eucaristía es nuestro alimento
en la vida de fe.
5 El animador invita
a cada participante a decir en voz alta
algo que se haya aprendido en este
relato:
-
Compartamos actitudes y gestos que nos ayuden
a llevar el Espíritu a los demás.
6 El
animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
- La Eucaristía,
verdadero alimento para la vida de fe.
-
Danos siempre el pan de vida...
7 Oración final.
Danos
siempre el pan de vida,
el pan que nos hace fuertes,
el pan que nos ayuda a caminar,
el pan que construye fraternidad,
el pan que es don para todos.
Señor,
danos siempre de tu pan.
- Que así sea -
Marcelo
A. Murúa
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