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Caín y
Abel (Gén. 4, 1-16)
por María
Inés Casalá
«La historia
de Caín, igual que la del Paraíso
Terrenal, no es un relato histórico,
sino un cuento religioso que nos enseña,
a modo de comparación, el fondo de
la condición humana. Nos descubre
la violencia como factor decisivo de la
condición humana». (Biblia Latinoamericana)
Antes de realizar
la lectura es conveniente que esto quede
bien claro para los niños: La historia
de Abel y Caín, es un cuento religioso
colocado en la Bilia por los autores sagrados,
inspirados por Dios, después del
relato del pecado de Adán y Eva,
y nos ayuda a pensar qué ocurre cuando
el hombre quiere ser más que Dios,
cuando piensa que no lo necesita y que puede
desobedecerlo: el hombre estropea su relación
con Dios y a la vez perjudica todas las
relaciones humanas. Aparece la violencia,
la mentira, la venganza
La convivencia
entre los hombres siempre es difícil
a causa del pecado.
El objetivo de
este encuentro es descubrir en la vida cotidiana,
los motivos de las peleas. Especialmente
se tratará de buscar actitudes positivas
para favorecer una buena convivencia, y
experimentar la presencia de Dios Padre
a nuestro lado dispuesto a ayudarnos.
Primer momento
Narrar el siguiente
cuento:
Esta pequeña
historia ocurrió un primer lunes
de marzo, el día en que se reiniciaban
las clases. Pedro era nuevo en la escuela.
Por cuestiones de trabajo de su padre
habían tenido que cambiar de ciudad,
de amigos y había tenido que dejar
atrás a sus familiares.
Por esa razón,
Pedro no se sentía bien. Extrañaba
a sus seres queridos y a sus compañeros
de colegio y por todos estos motivos,
cuando la mamá lo dejó en
el patio de la escuela, último
en una fila de chicos desconocidos, sintió
que estaba en medio de una película
de terror. Los que lo rodeaban le parecían
peligrosos.
Al primero
que se le acercó lo trató
mal. Al segundo, que quiso saber su nombre,
le contestó con un gruñido.
A la maestra, que fue a darle la bienvenida,
ni la miró.
Los chicos
empezaron a comentar uno con otros, que
el chico nuevo era un amargado, que no
contestaba, o lo hacía mal, que
no valía la pena acercarse a él.
Pedro regresó
ese día a su casa muy triste y
decepcionado.
Le dijo a su
mamá que en esa escuela nueva nadie
tenía interés en ser su
amigo.
Reflexionar con
los chicos:
¿Quién
tiene razón? ¿Por qué
Pedro pensaba que lo iban a tratar mal?
¿Por qué
los chicos pensaron que no valía
la pena acercarse a Pedro?
Si Pedro se hubiera
colocado en el lugar de sus compañeros,
hubiera comprendido por qué no se
le acercaron más y no hubiera dicho
que era porque no tenían interés
en ser sus amigos.
Si los chicos
se hubieran puesto en el lugar de Pedro,
hubieran podido comprender que reaccionó
así porque estaba nervioso y asustado.
Segundo momento
Leer el relato
de la Bilbia:
Génesis
4, 1 - 16
Si los chicos
son pequeños, adaptar el texto para
que puedan comprenderlo mejor. Por ejemplo,
se pueden saltear los dos primeros vercículos
y comenzar diciendo: «La Biblia cuenta
la historia de dos hermanos: Caín,
labrador y Abel, pastor de ovejas
»
Para reflexionar
del texto:
Analizar la relación
entre los dos hermanos: Caín sentía
envidia por su hermano y eso lo llevó
a actuar mal.
Caín se
sentía mal, y en vez de hablar con
Dios, con el que parecía tener un
diálogo de Padre a hijo, se dejó
dominar por sus sentimientos y mató
a Abel.
¿Cómo
reaccionó Dios ante esto?
¿Manifestó,
de alguna manera, su misericordia de Padre?
¿Dios Padre, aprueba la venganza?
¿Qué
relación existe entre el relato de
Pedro y la historia de Caín y Abel?
Tercer momento
Organizar pequeñas
representaciones de situaciones reales en
las cuales los niños descubran problemas
de relación o de convivencia, en
el colegio, en su familia, entre amigos,
con los compañeros, en el mundo
Deben ser situaciones reales.
Después
de haber trabajado con el cuento y con la
Palabra de Dios, nos preguntamos: ¿qué
actitudes podemos tener para evitar las
peleas, las discusiones, la violencia? ¿Qué
actitudes podemos tener para favorecer la
paz, en el colegio, en la familia, entre
amigos, con los compañeros, en el
mundo?
Oración
Danos, Dios Padre,
la capacidad
de hacer que.
a nuestro
alrededor reine la paz.
Que, en
vez de pelearnos,
podamos
solucionar los problemas
dialogando.
Que nunca
deseemos el mal
al que
nos hizo daño.
Que no
exista en nosotros
ni un poquito
de deseo de venganza.
Que siempre
tengamos confianza
en que
si nos ponemos en tus manos,
si tratamos
de escucharte
vos nos
vas a ayudar a sobrellevar
todos nuestros
problemas.
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