|
Queremos
ser
mensajeros de tu Palabra;
danos valentía
para llevarla por todos los rincones
de nuestra sociedad, Señor.
Queremos
ser
sembradores de tu Esperanza;
danos perseverancia
para no bajar los brazos
y empezar cada día
como si fuera el primer día
de labranza.
Queremos
ser
anunciadores de Buenas Nuevas;
danos alegría
para contagiar a otros
la gratuidad de tu amor.
Queremos
ser
una mano tendida al otro;
danos compasión
para sentir con tu espíritu
y actuar con tu compromiso.
Queremos
ser
constructores de comunidad;
danos comprensión
para escuchar,
para fortalecer relaciones,
para unir a las personas.
|
Queremos
ser
peregrinos de tus caminos;
estar siempre en movimiento,
sin instalarnos,
sedientos siempre de búsqueda
y de encuentro.
Muéstranos el horizonte,
mantén vivas las utopías,
ayúdanos a seguir adelante.
Queremos
ser tus testigos,
Señor de la Historia;
queremos mostrar con nuestra vida
que Tú estás en medio
de nosotros.
Danos la fe a toda prueba de tantos
que, a diario y sin primeras planas,
hacen santo tu nombre
porque hacen presente en este mundo
al Dios-con-nosotros,
con vida, testimonio y ejemplo
de hermanos-de-todos.
Marcelo
A. Murúa
|