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Abro los
diarios,
veo
los noticieros,
las
películas,
los
videojuegos,
y
me encuentro, Señor,
con
una exaltación de la violencia
que
me llena de santa bronca.
Creo
que a muchos les pasará lo
mismo.
Vivimos en un mundo que hacemos violento,
porque toleramos la violencia y
miramos para otro lado.
Porque el no te metás pega
fuerte
en los corazones de la mayoría.
Cuando escucho la voz
de muchos chicos y chicas
que me dicen: Si no pegás no
te respetan,
me pregunto qué hacemos,
qué hice, qué hago...
Creo en
la paz, Padre bueno,
en
la paz que es fruto de la justicia,
que
no engendra exlusiones de nadie
ni
genera ni odios ni broncas.
Creo en
la paz
que
se construye
en
el respeto al otro.
En
la no agresión,
en
la resolución de conflictos
y
no en la confrontación.
Creo en
la paz
que
enseñó Jesús.
Que
es fraternidad de hermanos,
compasíón
con el otro,
solidaridad
efectiva,
compromiso
de piel con el que sufre.
Paz
que no es personal
sino
social y comunitaria,
¿puedo
estar en paz
mientras
tengo al lado
a
1.200.000 pibes
que
no van a la escuela?
(cifras
oficiales,
¡te
imaginarás buen Dios,
las
extraoficiales, y las reales..!)
¿Puedo
estar en paz, la paz de Jesús,
con
gente sin trabajo, sin poder vivir...?
Creo en
la paz activa, buen Padre,
esa
que transmitieron
Gandhi
y Luther King,
luchando
por los derechos de todos,
desde
la no violencia
y
la valentía profética
del evangelio.
¡A
veces los que no son cristianos
nos
enseñan a seguir a Jesús!
Creo en
la paz
que
se enseña desde niño.
Que
se mama en la casa
o
se transmite en la escuela.
Las
dos grandes mamás de la paz.
Puede
fallar la una, está la otra.
¡Pero
si fallan las dos..!
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Creo en
la paz
de
los hechos
no
en la mentira de las palabras.
Las
palabras se las llleva el viento,
dice
la sabiduría popular.
Muéstrame
tu paz en hechos....
Creo en
la paz
que
anhelan tantos jóvenes
y
que nadie se las da,
porque
no se les escucha
ni
se les da lugar.
"Ustedes
son el futuro del país"
dice
una frase gastada cono jean viejo.
El
futuro es hoy.
Paz
es trabajo.
Paz
es estudio.
Paz
es posibilidades reales.
Hagamos
esta paz ya,
y
veamos que pasa entonces
con
los jóvenes y su "violencia"...
Creo en
la paz
que
es entrega generosa
y
que se construye con sacrificio
y
aporte personal y grupal.
Creo
en una paz que se suda,
que
no se compra.
Creo
en una paz que se crea
y
se inventa,
que
nace de la creatividad,
del
diálogo,
del
compartir voluntades, alegrías,
y
proyectos de vida.
Creo en
la paz
que
sabe perdonar y empezar de nuevo.
Creo
en la paz
que
nace de un corazón nuevo.
Pero
sobre todo, Padre,
creo
en la paz que nace
del
pequeño aporte de cada uno,
cuando
siendo instrumentos de tu paz,
y
haciendo los pasos de Francisco,
y
tantos otros de nuestro tiempo,
hacemos
viva la justicia, la igualdad,
la
libertad, y la solidaridad
en
los actos de cada día,
donde
se juega la vida
y
se construye la utopía,
como
brote de primavera,
de
un mundo en paz de verdad.
Marcelo
A. Murúa
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