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Jesús,
maestro bueno,
danos
tu Espíritu,
para
aprender a vivir
en
la paz.
Necesitamos
de
tu presencia, Señor.
Acude
a nosotros,
ven
a nuestro corazón.
Queremos
cambiar
y
vivir los valores
del
Evangelio.
Habita
en nosotros,
Espíritu
Santo,
para
que seamos
fieles
testigos
del
Reino de Jesús.
Convierte
nuestra vida
para
tener coherencia
entre
lo que decimos,
creemos
y
practicamos.
Cambia
nuestro
egoísmo,
nuestra
flaqueza,
para
que la luz
de
la Palabra
aclare
nuestras sombras
y
alcancemos
paz
interior
para
poder transmitirla.
Danos
tu Espíritu,
para
llenarnos
de
tu presencia y
aprender
a vivir en paz
con
nosotros mismos.
Muéstranos
el camino
que
conduce
al
testimonio eficaz.
Queremos
anunciarte,
muéstranos
cómo,
cuándo,
dónde,
con
qué palabras.
Danos tu
Espíritu,
para
estar animados,
para
vivir con alegría,
para
edificar,
de
manera concreta,
la
justicia que da luz
a
la paz en cada día.
Enséñanos
a vivir la paz
que es tarea de todos.
Que
cada pequeño acto
de
nuestra vida,
tenga
presente
la
posibilidad
de
aportar a la paz.
Ayúdanos
a ser portavoz
de
un mundo en paz.
Danos
fuerza
para
buscar
relaciones
nuevas
que
hagan fraternidad
y
sumen a la paz.
Que
seamos valientes
para
denunciar
lo
que se opone a la paz.
Que
no vacilemos
y
que el facilismo
y
el "no te metás"
no
aniden en nosotros.
No
nos dejes invadir
por
la indiferencia,
no
permitas que
se
seque la compasión.
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Queremos
construir
la paz
a
nuestro alrededor,
comenzando
por
nuestra
familia,
nuestros
amigos,
nuestros
conocidos.
Ayúdanos
a llevar
tu
paz a nuestro trabajo.
Enséñanos a mostrar
tu
paz en todas partes.
Danos
tu Espíritu,
para
aprender
a
ser transparentes
a
tu presencia,
para
aprender
a
llevar tu paz
a
nuestros ambientes.Enséñanos
a vivir la paz
fruto
de la justicia.
Danos
una voz fuerte
que
se alce
contra
la violencia,
que
denuncie
la
injusticia,
que
se indigne
contra
la exclusión.
Educa
nuestra mirada
para
descubrir
los
obstaculos a la paz.
Fortalece
nuestra mano
para
eliminar
las
mordazas de la paz.
Compromete
nuestro
esfuerzo,
lo
mejor de nosotros,
para
construir
un
mundo diferente
con
paz y justicia
para
todos.
Danos tu
Espíritu,
para
ser fuertes
en
la esperanza.
Para
perseverar
en
la lucha,
para
descubrir
fuerzas
nuevas,
y
así, aportar
todos
los días
nuestra
granito de arena
a
una paz que crezca
en
medio nuestro.
Espíritu
de Jesús.
Escucha
nuestra
oración.
Contágianos
tus dones,
derrama
la paz
del
Señor en nosotros
y
compromete nuestros mejores esfuerzos,
en
la búsqueda
y
en la construcción
de
la paz de todos.
Marcelo
A. Murúa
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