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Jesús
maestro bueno,
queremos
seguir tus pasos.
Danos
tu Espíritu,
para
aprender a vivir en la bondad.
Ayúdanos
a descubrir
la
gratuidad de tu amor.
Entrega
generosa,
don
de vida que se regala.
Tú
nos muestras el camino,
que
conduce a la práctica del bien,
haz
de nosotros un instrumento
de
tu amor para todos.
Danos tu
Espíritu, Jesús,
para
reconocer tu presencia,
para
agradecer tu compañía,
para
aprender a vivir en la bondad.
Enséñanos,
Dios de la vida,
a
reconocer tus pasos en la historia.
Que
tu Palabra escrita en la Biblia
nos
oriente para descubrir
tu
pasión por la verdad,
por
el bien y por la justicia.
Muéstranos
tus caminos
junto
al pueblo,
revela
tu proyecto
para
que podamos sumarnos a él
con
alegría y entrega.
Queremos
compartir la utopía
de
construir un mundo justo,
donde
exista igualdad
y
una fraternidad real,
donde
haya pan para todos
y
la libertad sea una luz
que
ilumine a todos las personas.
Danos tu
Espíritu, Jesús,
para
perseverar
en
nuestra búsqueda,
para
proseguir en la marcha,
para
animarnos a la esperanza activa
de
hacer un Reino de paz
y
de bondad para todos.
Jesús,
maestro de todos,
tú
viviste como nadie
la
práctica del bien.
La Biblia
nos dice
que
pasaste haciendo el bien,
viviendo
la bondad
en
la atención a los enfermos,
en
la búsqueda de los marginados,
en
la denuncia de las injusticias,
en
la apertura al Dios de la vida,
en
la enseñanza paciente
de
los discípulos,
en
el anuncio del reino para todos.
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Danos tu
Espíritu, Jesús,
para
seguirte,
para
imitar tu entrega,
para
hacer el bien en nuestros días,
en
el camino de cada uno,
para
vivir en la bondad,
caminando
hacia el Reino.
Gracias,
Señor,
por
darnos tantos modelos
para
seguir tus pasos.
San
Francisco, la madre Teresa,
Maximiliano
Kolbe
y
tantos otros que dieron su vida
en
la práctica de la bondad,
de
la entrega gratuita,
de
la generosidad ofrecida
en
todo lugar y tiempo.
Ellos
nos enseñan que es posible
hacer
cotidiano el Evangelio.
Danos tus
Espíritu, Jesús,
para
animarnos como ellos
a
vivir en la bondad.
Espíritu
de Jesús.
Escucha
nuestra oración.
Danos
un corazón abierto
a
tus palabras,
prepara
nuestros pies
para
seguir tu camino,
ilumina
nuestra sonrisa
para
ofrecerla en todo momento,
fortalece
nuestras manos
para
construir el Reino,
danos
tu Espíritu, Señor de
la Vida,
para
vivir la bondad
del
amor concreto, gratuito,
que
busca la justicia
y
se alimenta diariamente
en
el servicio a los demás.
Marcelo
A. Murúa
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