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Jesús,
Dios de la Vida,
buen pastor
que nos acompañas
y nos guías,condúcenos
al Reino del Padre.
Tu eres
el buen pastor,
que cuida y protege su rebaño,
que no lo deja solo en la adversidad,
que lo acompaña siempre.
Tu eres
el buen pastor,
que siente compasión,
que le preocupa la vida de los otros,
que sufre con el dolor y la injusticia.
Tu eres
el buen pastor,
que alimentas nuestra vida,
que nos llevas a abrevar con agua
viva,
que nos das resguardo y abrigo.
Tu eres
el buen pastor,
que conoces nuestras esperanzas,
que nos muestras el camino,
que nos alientas en la marcha.
Tu eres
el buen pastor,
que nos reune y convoca,
que hace crecer la comunidad,
que nos enseña la fraternidad
real.
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Jesús,
Señor de la historia,
buen pastor,
con tu Espíritu
conduces a la humanidad
por las huellas del Reino de Vida.
Enséñanos
a acompañar,
a caminar al lado y no adelante,
a escuchar y hacer silencio,
a abrir los brazos para acercar y
unir.
Ayúdanos
a descubrir
los dolores y sufrimientos de hoy,
¡rebélanos contra la injusticia
y la exclusión que da muerte!
Alienta
nuestro compromiso
por las necesidades vitales de todos.
Fortalece nuestra lucha
para que todos tengan trabajo y dignidad.
Haznos
saborear
los pequeños pasos del día
a día.
Ilumina nuestros horizontes
acrecienta nuestra sed de utopía.
Muéstranos
el camino compartido,
sostiene el espíritu comunitario,
enséñanos a caminar
unidos,
buenos pastores, los unos de los otros.
Marcelo
A. Murúa
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