Adviento,
tiempo de cambio y conversión.
Para
preparar el nacimiento del Señor
hay que enderezar los caminos...
nos enseña Juan el Bautista,
que a su vez lo aprendió
de Isaías,
y a los dos los encontramos
en los textos bíblicos
del Adviento.
Porque para vivir como Dios
pide
el camino es su Palabra.
¿Qué
deberás allanar en tu
camino
hacia el Padre y su proyecto?
En tu vida personal, en la mía,
en la nuestra
¿Cuáles son los
escollos
que ofrecemos a la senda
que el Señor nos propone?
Adviento,
tiempo de cambio.
Reencuentro con Dios-Esperanza,
que busca un lugar para nacer
en nuestro corazón,
y desde allí alimentar
nuestra conversión y
sostenerla
Porque lo difícil es
perseverar en el cambio,
y por eso te pedimos,
Señor de la Esperanza,
camina con nosotros,
camina cerca nuestro,
tómanos de la mano
para no desviar el rumbo.
Ayúdanos a vivir este
Adviento
como tiempo de conversión,
para aprender a dar la vuelta,
reconocer tus pasos,
y caminar, con decisión,
por el sendero del Evangelio.
|

Caminar
al encuentro del Dios de la
Vida,
abriendo el corazón a
su Palabra,
aprendiendo a escuchar su llamado,
y respondiendo con compromiso
de vida.
Por
el camino de la justicia y la
paz,
por el camino de la opción
por los pobres,
por el camino de la vida comunitaria
y la esperanza tozuda en un
mañana distinto,
por el camino de Jesús,
con el aliento del Espíritu,
hacia el Reino del Padre...
que asoma como brote nuevo y
siempre vivo
en cada Navidad.
- Que así sea -
Marcelo
A. Murúa
|