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El
pesebre en la familia
por María
Inés Casalá, publicado en
Diálogo 75
En esta Navidad
les proponemos meditar acerca del pesebre;
detenernos a mirar a todos los que estuvieron
allí reunidos, para que al mirarnos
en ellos, como si fuera un espejo, podamos
transformar el mundo en un lugar donde Dios
esté presente.
Entre todos los
integrantes de la familia, pueden armar
las figuras, y también, modelar con
la masa una figura propia, para colocarla
en el pesebre. Antes de realizar las figuras
o de armar el pesebre les proponemos una
pequeña reflexión acerca de
cada una de las personas que participaron
de ese gran misterio.
También
se pueden amasar adornospara el arbolito
y entregar de recuerdo a cada integrante
de la familia.
Jesús
bebé
Dios se hizo
hombre; una frase que escuchamos muchísimas
veces pero, ¿alguna vez pensamos a
fondo lo que realmente significa?
Dios, el Padre,
el Creador del Cielo y de la Tierra, de
todo lo que existe, se hizo niño,
se hizo hombre y nos demostró que
ser hombre es bueno. Que ser niño
es bueno, que sentirse necesitado y querido,
como los bebés, es bueno. Él,
al hacerse hombre, no se «achicó»,
sino que nos hizo más grandes a los
hombres.
- ¿Cómo
imaginan a Jesús bebé?
- ¿Cómo
el de sus hijos?
- ¿Cómo
el de los niños que sufren en el
mundo?
María
María
era una joven que seguramente tenía
muchos proyectos. Estaba comprometida con
José y pensaba formar una familia.
Sin embargo, aceptó la invitación
de Dios a ser la madre de Jesús.
Dejó de lado lo que tenía
planeado y se arriesgó en un camino
que desconocía, pero con una gran
confianza en su Padre del cielo.
- ¿Cómo
se imaginan a María?
- ¿Le pondrían
el rostro de su mamá, de una amiga,
de alguna maestra que hayan tenido?
- ¿Podríamos
ponerle el rostro de alguna de las miles
de madres adolescentes que hay en nuestro
país?
- ¿Qué
expresión tendría el rostro
de María en aquella Nochebuena?
- ¿Cuál
sería su postura mientras miraba
al niño recostado en el pesebre?
José
José es
el gran olvidado. Poco hablamos y conocemos
de él. Sin embargo, él hizo
algo que a nosotros nos cuesta mucho. Puso
su vida en manos de Dios, confió
en él aunque, seguramente, le costaba
mucho entender qué estaba pasando
a su alrededor.
- ¿El rostro
de quién podríamos poner
a la imagen de José?
- ¿El de
sus padres, de un hermano, de un amigo?
¿Alguien que no entiende bien por
qué le pasan las cosas, pero no
baja los brazos y sigue luchando?
Pastores
Los pastores
eran despreciados por los que vivían
en la ciudad, los dejaban de lado; dormían
al aire libre cuidando los rebaños.
Eran casi los últimos de la sociedad.
Sin embargo, fueron los primeros que escucharon
que había un niño que podría
cambiarles la vida.
Los ángeles
se lo anunciaron, ellos creyeron y fueron
hasta el pesebre.
¿Cómo
sería el rostro de estos pastores?
¿El rostros de quién le pondríamos?
¿De algún conocido, de alguien
que no es valorado en su trabajo, de alguien
que está dispuesto a escuchar el
llamado de Dios?
Reyes magos
Los reyes estuvieron
atentos a los signos que había a
su alrededor. Por eso, descubrieron la estrella
que les indicó el camino hasta donde
había nacido el Salvador. Ellos lo
visitaron con regalos, no llevaron las manos
vacías.
- ¿Qué
rostro pondrían a la imagen de
los reyes magos?
- ¿Quién
está atento a los que pasa a su
alrededor y de descubrir los signos de
los tiempos,de dar en forma gratuita sin
esperar nada a cambio?
Ponemos otras
Personas alrededor del pesebre
También
podemos colocar a la familia alrededor del
pesebre.
- ¿Qué
haría cada uno si pudiera estar
en ese momento?
- ¿A qué
otras personas nos gustaría colocar
cerca de Jesús niño?
Receta para masa
de sal
Ingredientes:
300 gr. de harina.
300 gr. de sal.
1 cucharadita
de aceite.
200 ml de agua.
- Mezclar todos
los ingredientes en un gran recipiente usando
un cuchillo. La masa debe sentirse flexible.
- Vertir en una
superficie enharinada y amasar hasta que
esté lisa y elástica.
La masa de sal
mejora con la conservación, por lo
tanto es mejor prepararla el día
anterior. Se puede guardar en la heladera
dentro de una bolsa de plástico.
La masa se puede
pintar con témpera o marcadores una
vez horneada.
Los objetos pequeños
se hornean de 10 a 20 minutos a fuego moderado.
La masa se dilata un poco cuando se cocina,
y los agujeros se pueden cerrra durante
la cocción. Por lo tanto, realícelos
de tamaño considerable.
(receta del libro
«Nos divertimos modelando y pintando»,
de Ed. Lumen)
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