|
Adviento,
tiempo de esperanza,
en el seno de María
crece el fermento
de un mundo nuevo,
el hijo del Dios vivo
que llega a compartir
con nosotros.
Nace
Emanuel,
Dios-con-nosotros,
hecho niño,
pobre,
pequeño y necesitado.
María
nos enseña el camino
para hacer nacer a Jesús
en nuestro tiempo:
confianza,
entrega,
fidelidad,
coraje,
y mucha fe en el Dios de la
Vida.
Tiempo
de espera,
de atención y cuidados,
de respeto y contemplación.
|
Señor,
hay mucho dolor en nuestro tiempo,
hay sufrimiento e injusticia,
ayúdanos a sembrar
semillas de esperanza.
Descúbrenos la alegría
de la paciente espera,
activa y fecunda,
comprometida por la vida
de los que nos rodean.
Enséñanos
a hacer crecer
la esperanza de algo nuevo,
anímanos a entregar nuestras
vidas
para la construcción
del Reino.
Es
tiempo de espera, Señor,
pero también es tiempo
de donación
y compromiso efectivo.
Contagianos
la fe sencilla de María,
que dio su vida
para alumbrar el Reino
y hacer nacer la esperanza
en medio de su pueblo.
Marcelo
A. Murúa
|