|
Enviar a sus amigos
Queremos ser hombres
nuevos
Encuentro para
revisar la vida
por María
Inés Casalá
El objetivo de
este encuentro es brindar a los chicos la
posibilidad de pensar acerca de su vida.
Hay que buscar un espacio amplio en dónde
puedan estar separados. Puede ser en un
jardín, patio, salón o capilla.
Cada uno contará con una hoja en
donde figure el cuento, las preguntas, la
Palabra de Dios (o una Biblia) y algo para
escribir. Se puede comenzar todos juntos
con una canción, y después
dejar 20 minutos de reflexión personal,
y por último se vuelven a reunir
para poner en común lo que pensaron
y cómo se sintieron haciendo silencio
y pensando en sí mismos.
1.- Leer dos
o tres veces este pequeño relato
para después, contestar las preguntas
|
La sorpresa
En el bosque
todos dejaban de lado a la oruga.
«Es un animal horrible»,
decían unos. «No sirven
para nada», comentaban otros.
«Lo único que hace es
comer las plantas y estropearlas».
«Se mueve como las serpientes,
arrastrándose por el suelo,
pero ni siquiera tienen la piel que
tienen ellas», decía el
resto. La pobre oruga andaba sola
por el bosque sin poder conversar
ni jugar con nadie. Así pasaba
los días, hasta que llegado
un momento, sin que nadie la viera,
se replegaba sobre sí misma
y se cubría con una pequeña
piel. El resto de los animales, no
sabían de donde provenían
esos capullos que aparecían
de repente en las ramas de los árboles.
Lo que sí sabían era
que de ellos, después de varios
días, nacían las mariposas,
que eran la alegría del bosque.
Una noche, una ardilla se había
desvelado y buscaba algo para comer
en el árbol, cuando escuchó
que de una rama vecina provenía
un llanto mudo. Se acercó lenta
y sigilosamente y vio una oruga que
se acurrucaba y de a poco se convertía
en capullo. ¡No lo podía
creer¡ ¡Una oruga!, ese
bicho asqueroso, despreciado por todos.
¿Cómo podía ser?
A la mañana siguiente, la ardilla
se lo contó al resto de los
animales, y esa noche, escondidos
entre los árboles tuvieron
que darle la razón: las mariposas
provenían de las orugas. ¡Qué
necios habían sido al juzgar
a los demás por su aspecto!
|
- ¿Cuál
es el mensaje del cuento?
- ¿Qué
podemos aprender de las orugas?
- ¿Qué
podemos aprender del resto de los animales?
2.- Ler la Palabra
de Dios
- · ¿Qué
relación tiene con el cuento?
|
"Como elegidos
de Dios, sus santos y amados, revístanse
de sentimientos de profunda compasión.
Practiquen la benevolencia, la humildad,
la dulzura, la paciencia. Sopórtense
los unos a los otros, y perdónense
mutuamente siempre que alguien tenga
motivo de queja contra otro. El Señor
los ha perdonado. Hagan ustedes lo
mismo. Sobre todo, revístanse
del amor, que es vínculo de
la perfección. Que la paz de
Cristo reine en sus corazones: esa
paz a la que han sido llamados, porque
formamos un solo Cuerpo. Y vivan en
la acción de gracias".
Colosences
3, 12-15
|
3.-
Resolver la sopa de letras. Dentro de ella
están las actitudes que nombra San
Pablo en la carta a los Colosences
- ¿Cómo
debemos tratar a los demás?
- ¿Nuestras
actitudes son similares a las que nos
dice la Palabra de Dios?
- ¿En
qué fallamos?
- ¿Qué
hacemos bien?

Sílabas
de las palabras que aparecen en la sopa
de letras: A - BE - CIA - CIA - CIEN -COM
- DAD - DON - DUL - HU - MIL - MOR - NE
- PA - PA - PAZ - PER - RA - SION - VO -
ZU
4.- Para pensar
Hay veces que
sentimos que es difícil cambiar.
Pero, no
es imposible.
Podemos
pedirle ayuda a un amigo, o a un familiar.
Podemos
pedirle ayuda a Dios Padre.
Dios Padre
nunca abandona al hijo que le pide ayuda.
Dios Padre
quiere que reconozcamos nuestros errores
y nos ayuda a cambiar.
Dios nos
puede dar un corazón nuevo.
- ¿Qué
me gustaría o necesito cambiar?
- ¿Por
qué quiero cambiar?
- ¿Qué
cosas tengo que hacer para cambiar?
5.- Para rezar
- Escribimos
una pequeña oración. Cada
uno debe completarla.
Dios Padre,
que
hiciste al hombre
y lo
salvaste del pecado
invitándolo
a vivir como hijo tuyo,
que
no lo abandonas cuando se aleja de vos,
ayudanos
a cambiar.
Ayudanos
a vivir como hijos tuyos y como hermanos.
Ayudanos
a pedir ayuda cuando la necesitamos.
Ayudanos
a reconocer qué debemos cambiar.
Desde
ya te damos gracias,
porque
estamos seguros que nos escuchás
y que
nos vas a ayudar.
Ayudanos... |
|