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Ser testigos de la Resurrección de Jesús

por Marcelo A. Murúa

" El primer día después del sábado, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, y vio que la piedra que cerraba la entrada del sepulcro había sido removida. Fue corriendo en busca de Simón Pedro y del otro discípulo a quien Jesús amaba y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto. »
Pedro y el otro discípulo salieron para el sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Como se inclinara, vio los lienzos tumbados, pero no entró. Pedro llegó detrás, entró en el sepulcro y vio también los lienzos tumbados. El sudario con que le habían cubierto la cabeza no se había caído como los lienzos, sino que se mantenía enrollado en su lugar. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero, vio y creyó. Pues no habían entendido todavía la Escritura: ¡él "debía" resucitar de entre los muertos!"

Jn. 20, 1-9

 

El texto de Juan recoge las tradiciones sobre la resurrección de Jesús presentes también en los otros evangelios, pero les añade ciertos acentos propiamente del estilo y temáticas de su evangelio.

La primera persona en llegar al sepulcro es María Magdalena. En otros evangelios se nombran a varias mujeres, entre ellas María de Magdala, pero Juan la presenta sólo a ella. Los evangelios sinópticos (Marcos y Lucas) al nombrarla ponen de relieve la liberación de la mujer por Jesús, "de la que habían salido siete demonios" (ver Lc. 8, 2; también Mc. 16, 9)

"En la lista que nos da Lucas (8, 2) de las mujeres que acompañaban a Jesús, se nombra a María de Magdala en primer lugar; Lucas (cuyas tradiciones están de ordinario muy cercanas a las de Juan) la caracteriza como aquella de la que habían salido siete demonios (siete: la cifra de la totalidad). El final de Marcos insiste también: "Jesus resucitó en la madrugada, el primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios" (Mc. 16, 9). Más que cualquier otra, ella había sido liberada por Jesús. Y busca al que la liberó; pero su fe tendrá que recorrer una nueva etapa."
El evangelio de Juan, Jaubert. Cuaderno Bíblico 17, pág. 69.

 

La mujer fiel que acude temprano a honrar a su Señor se ve sorprendida porque descubre el sepulcro abierto (recordar que las piedras que tapaban la entrada de los sepulcros eran grandes y pesadas).

De inmediato busca a Pedro y les informa lo que ha visto. El testimonio comienza por compartir la experiencia, el encuentro personal con el misterio de Dios.

El relato nos muestra a Pedro y al discípulo que Jesús amaba (referencia a Juan) corriendo hasta el sepulcro. La actitud del discípulo de esperar la llegada de Pedro nos ayuda a descubrir de manera muy temprana el reconocimiento de los demás sobre el discípulo preparado por Jesús para ser la "piedra" de la comunidad.

Las telas con las cuales se preparaban los cuerpos de los muertos para su sepultura se encontraban delante de sus ojos, pero no pasaba así con el cuerpo de Jesús.

"Los lienzos designan la sábana de unos cuatro metros de largo, tendida debajo del cuerpo, de los pies a la cabeza y, luego, por encima de él, de la cabeza a los pies; también designan las fajas que ataban las dos caras de la sábana. El sudario envolvía el rostro, pasando por debajo de la barba y sobre la cabeza."
Biblia Latinoamericana, Nuevo Testamento, pág. 284.

 

El texto nos presenta la experiencia de los discípulos: "vio y creyó", la experiencia genera la fe en el Señor. Pero es llamativo destacar el último versículo: "todavían no entendían…" La comprensión "intelectual" es un segundo momento en el proceso de la fe. Lo primero es la adhesión, por la experiencia, por la gratuidad del encuentro, por la acción de la gracia del Dios vivo. Creer tienen mucho de entrega y donación. Como dicen los padres de la Iglesia: "creo para entender".

El final del texto tiene un fuerte acento joánico: "el debía resucitar de entre los muertos". El evangelio de Juan presenta con gran énfasis la llamada "hora de Jesús", el momento de la glorificación del Señor. La vida de Jesús que nos relata el testimonio del evangelista es un largo camino hacia su "hora", que se cumple en la pasión-muerte y resurrección. Jesús debía resucitar para entrar en la gloria definitiva de Dios.

La resurrección de Jesús nos revela el proyecto del Padre: la vida plena para todos sus hijos. El Hijo realiza la voluntad del Padre, su Reino, por eso, la palabra silenciada por la muerte y el desprecio es confirmada y enaltecida por Dios: su testimonio es verdadero, El es la Resurrección y la Vida.

Nuestro pueblo vive situaciones de muerte cotidianas… hombres y mujeres desempleados, jóvenes sin futuro - marginados y golpeados por la injusticia, niños sin educación ni salud ni infancia, ancianos abandonados y solos, situaciones de corrupción, violencia e injusticia estructural que anticipan la muerte… el Dios de la Vida nos invita a ser testigos de la Resurrección en el anuncio y la construcción de una vida nueva y digna para todos.

Ver para creer, y hacer para testimoniar. ¿Cómo puedes ser testigo del proyecto del Reino en el lugar que te ha tocado vivir?


Para rumiar la Palabra…

  • Releer el evangelio. Imaginar la experiencia de María Magdalena… de Pedro … del discípulo amado.
  • "Ver para creer" ¿recuerdas otros relatos evangélicos relacionados con la resurrección de Jesús? ¿Cómo es tu experiencia de encuentro personal con el Señor Resucitado?
  • "Entender la Escritura", la Palabra de Dios nos da las claves para descubrir y conocer el proyecto de Dios, ¿cuánto tiempo le dedicas a su lectura, reflexión y oración? ¿Cómo crecer en el conocimiento de la Palabra?


y fecundar la vida

A partir del texto revisa tu propio corazón y tu compromiso con su Palabra.

  • ¿Qué significa ser testigo de la Resurrección del Señor en nuestros días?
  • Piensa en las situaciones de muerte temprana que vives en tu comunidad, ¿cómo anunciar la vida digna que Dios quiere para todos?
  • María Magdalena corre al anuncio, ¿cómo vas a dar testimonio en tu vida cotidiana?

 

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