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Ayúdame
a hacer silencio,
quiero escuchar tu voz, Señor.
Toma mi mano,
guíame al desierto,
y que nos encontremos,
a solas, tú y yo.
Necesito contemplar tu rostro,
me hace falta la calidez de
tu voz,
caminar juntos...
y callar para que hables tú.
Me pongo en tus manos,
quiero revisar mi vida,
descubrir qué tengo que
cambiar,
afianzar lo que anda bien,
y sorprenderme
con lo nuevo que me pides.
Ayúdame a dejar a un
lado
las corridas, las preocupaciones
que llenan mi cabeza.
Barre las dudas e inseguridades
que me distraen y acomodan.
Ayúdame a archivar
las respuestas hechas,
quiero compartir mi vida
y revisarla a tu lado.
Ver dónde "aprieta el
zapato"
para apurar el cambio.
Me tienta la seguridad
el "saberlas todas",
"tenerla clara",
no necesitarte.
Me tienta el activismo.
Hacer, hacer y hacer.
Y me olvido del silencio,
aflojo en la oración,
¿leer la Biblia?,
para cuando haya tiempo...
Me tienta la incoherencia.
Hablar mucho y hacer poco.
Mostrar "imagen" de buen cristiano,
pero adentro,
donde tú y yo conocemos,
tener mucho para cambiar.
Me tienta querer ser
"el centro del mundo".
Que los demás
"giren" a mi alrededor.
Que me sirvan
en lugar de servir.
Me tienta la idolatría.
Fabricarme un ídolo
con mis proyectos,
mis convicciones,
mis certezas y conveniencias,
y ponerle tu nombre de Dios.
No será el becerro de
oro,
pero se le parece.
Me tienta la falta de compromiso.
Es más fácil pasar
de largo
que bajarse del caballo
y hacer de samaritano.
¡Hay tantos caídos
a mi lado,
y yo me hago el distraído!
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Me tienta
la falta de sensibilidad,
no tener compasión,
acostumbrarme a que otros sufran
y tener excusas, razones,
explicaciones...
que no tienen nada de Evangelio
pero que me conforman...
Y, encima, me conforman un rato,
porque en el fondo
no puedo engañarte.
Me tienta separar la fe de la
vida.
Leer el diario, ver las noticias
sin indignarme evangélicamente
por la ausencia de justicia
y la falta de solidaridad.
Me tienta mirar la realidad
sin la mirada del Reino.
Me tienta el alejarme de la
política,
la economía,
la participación social...
Que se metan otros...
Yo, cristiano de Domingo,
Misa y gracias...
21 % de desocupación,
hospitales que cierran,
chicos sin clase,
familias sin vivienda ni terreno...
¿Dice algo a mi cristianismo?
¿Se puede vivir la fe
tapándose los ojos?
Me tienta tener tiempo para
todo
menos para lo importante.
Y lamentarlo, pero no hacer
nada para cambiarlo.
La familia, los hijos, la oración...
al cuadragésimo lugar.
Hay cosas más importantes.
¿Las hay?
Me tienta , Señor, el
desaliento,
lo difícil que, a veces,
se presentan las cosas.
Me tienta la desesperanza,
la falta de utopía.
Me tienta "dejarlo para mañana",
si hay que empezar a cambiar
hoy.
Me tienta creer que te escucho
cuando escucho mi voz.
¡Enséñame
a discernir!
Dame luz para distinguir tu
rostro.
Llévame al desierto,
Señor,
despójame de lo que me
ata,
sacudí mis certezas
y pone a prueba mi amor.
Para empezar de nuevo,
humilde, sencillo,
con fuerza y Espíritu
para vivir fiel a Tí.
- Aquí estoy Señor
-
Marcelo
A. Murúa
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