|
El
camino de Jesús - Vía Crucis
por Marcelo
A. Murúa
Para
muchos, rezar hoy el Vía Crucis puede
parecer anticuado, obsoleto, cosa de otros
tiempos. Sin embargo, el significado profundo
de eta oración es impresionante y
urge recuperarlo. Se trata de seguir
a Jesús, caminar tras sus huellas,
acompañarlo en su camino, que, como
él dice, es un camino de cruz (Mc.
8,34).
El Vía
Crucis o camino de la cruz revive los últimos
momentos de la vida de Jesús y nos
introduce en el misterio de la salvación.
Suele ocurrir
también que solo nos acerquemos al
Jesús que camina hacia la cruz en
el tiempo de Cuaresma o Pascua. Este trabajo
intenta ir más lejos, pretende descubrir
que el camino de la cruz es nuestro propio
camino para seguir con fidelidad la
voluntad de Dios. Por eso va más
allá de unas reflexiones para Cuaresma:
es una invitación a la oración
personal y comunitaria en todo momento del
año.
En el contexto
actual de nuestra Iglesia latinoamericana,
el Vía Crucis de Jesús se
hace historia en el camino de un pueblo
que busca su liberación. Desde los
pobres de nuestra tierra, construyendo unidos
la justicia y la paz, volvemos los ojos
al tradicional camino de la cruz para retomar
fuerzas y reencontrarnos con Jesús
crucificado. Juntos a él, ponemos
nuestra vida vida en las manos del Padre,
Dios de la vida. Desde la cruz de Jesús,
presente hoy en nuestro continente y en
tantos otros lugares de este mundo sediento
de justicia, afirmamos nuestra fe en la
resurrección y la vida. Anunciamos
con alegría y esperanza la presencia
liberadora de Jesús entre nosotros.
Encarnamos en el mundo el reino de Dios,
los ansiados cielos y tierra nuevos, donde
reine la justicia, la paz y el amor verdadero.

recorrer
el Vía Crucis completo
Grabar
un archivo de Word
|