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Cuento
La
espiga y la vida, de Mamerto
Menapace.
Publicado
en el libro La sal de la Tierra,
Editorial Patria Grande.
Lectura
Realizar
la lectura del cuento en grupo.
Es importante que todos los
presentes tengan una copia del
texto. Se pueden ir turnando
dos o tres personas para leer
el cuento en voz alta.
Rumiando
el relato
Al
terminar la lectura entre todo
el grupo se reconstruye el relato
en forma oral (se lo vuelve
a contar).
¿De
qué nos habla el autor
en el cuento?
¿Cómo
describe la vida de la semilla?
¿Qué
situaciones se van sucediendo
en la vida de una semilla?
¿Por
qué situaciones dolorosas
debe pasar?
¿Cuál
es la comparación final
entre el valor del maizal y
el de las plantas en particular?
Elegir
una frase del texto (releerlo
rápido para ubicarla)
que más le haya llegado/impactado
a cada uno y compartirla en
voz alta.
Descubriendo
el mensaje
El
cuento nos habla de la vocación
y la importancia de cada uno
para formar una nueva sociedad.
¿Puedes
relacionar lo que el autor cuenta
de la semilla con la vida de
una persona?
¿Qué
situaciones vivimos qué
puedan ser semejantes al proceso
de la semilla?
¿Qué
significa "estar en la espiga",
"aceptar la "deschalada" y el
"desgrane"? Comparar con momentos
o etapas de la vida de toda
persona.
¿Cuál
es el sentido de la vida de
la semilla? ¿En qué
se esconde su "ser"?
Aplicando
el cuento a la vida de todos,
¿de qué depende
la construcción de una
nueva sociedad? ¿Qué
puedes aportar a ella?
¿Qué
aprendes del cuento para tu
vida? ¿Cómo puedes
aplicar el mensaje del cuento?
Compromiso
para la vida
Sintetizar
en una frase el mensaje que
has descubierto en el cuento
para tu vida. Compartirlo con
los demás.
Para
terminar: la oración
en común
Leer
entre todos la oración
y luego poner en común
las intenciones de cada uno.
Terminar
con una canción.
La
semilla del hombre
nuevo
La
vida de cada persona
es como una semilla
En su interior anida
un sinnúmero
de posibilidades,
sueños y utopías.
Si cuidamos la semilla,
si la regamos y acompañamos
nacerá una
planta nueva,
única, bella
En
el interior de cada
uno
el Dios de la Vida
puso la semilla de
su Espíritu,
que hace nuevas todas
las cosas,
que hace fecundas
todas las vidas.
Dejate
animar por su Espíritu,
dejate llevar por
su mano,
dejate enseñar
y guiar por El,
para nacer a la vida
de Dios,
y ser hombre y mujer
nueva.
Tienes
en tu interior la
semilla,
en las manos del Señor
se hará vida
nueva para todos:
¡Semilla del
Reino,
germen de Fraternidad!!
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Que así sea
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