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Enséñanos
a aceptar
al que piensa diferente,
al que cree de otra manera,
al que habla en otras palabras,
al que sueña
con otros horizontes,
al que vive de otra forma.
En estos tiempos
de discriminación,
de sectarismos,
de divisiones,
muéstranos el camino
de la tolerancia y de la unidad.
Danos tu Espíritu, Jesús,
para aprender a respetar,
para construir
la unidad en la diversidad,
para vivir en la comprensión.
Ayúdanos a vivir
en la comprensión
de los demás.
Como tú lo hiciste,
viviendo para los otros,
que escuchaste a todos,
que nos mostraste ese camino
que nace de optar
por los menos comprendidos
y por los menos acompañados
de nuestra sociedad.
Danos tu Espíritu,
Señor de la Vida,
enséñanos a escuchar
para que aprendamos
a comprender.
Danos tu Espíritu,
Señor de la Vida,
enséñanos
a acercarnos al otro
para que aprendamos
a comprender.
Danos tu Espíritu,
Señor de la Vida,
enséñanos a acompañar
para que aprendamos
a comprender.
Danos tu Espíritu,
Señor de la Vida,
enséñanos a servir
para que aprendamos
a comprender.
Espíritu de Jesús.
Escucha nuestra oración.
Infúndenos tolerancia,
apertura y respeto,
para aprender a vivir
en la comprensión
de los demás.
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Jesús,
maestro bueno,
queremos seguir tus pasos
Danos tu Espíritu,
para aprender a vivir
en la comprensión.
Ayúdanos a abrir el corazón
para ponernos
en el lugar del otro,
descubrir sus problemas,
atender sus necesidades,
interpretar sus silencios,
escuchar sus palabras,
responder a sus preguntas.
Ayúdanos
a descubrirlo hermano,
a entender lo que le pasa,
a acompañarlo desde su
lugar,
a caminar a su lado.
Danos tu Espíritu, Jesús,
para cambiar nuestro corazón
y nuestra mentalidad,
dándonos la apertura
sincera
que necesitamos para
vivir en la comprensión.
Cambia nuestra mirada,
buen Señor de la Vida.
Acércanos a tus ojos
para contemplar la realidad.
Permite que veamos las cosas
desde el punto de vista
de los demás.
Rompe nuestra cerrazón,
despiértanos a nuevas
mañanas,
abre nuestro espíritu
a la pluralidad.
Enriquece
nuestra manera de pensar
con otras miradas,
otras experiencias,
otros caminos,
otros llamados.
Descúbrenos
lo mejor de los demás
para entender y comprender,
para aceptar y amar.
Abre nuestros ojos
al sufrimiento, al dolor,
a la injusticia
que empapan a diario la vida
de tantos hermanos nuestros.
Danos tu Espíritu, Jesús,
muéstranos tu manera
de ver,
aumenta nuestra sensibilidad
para aprender
a vivir en la comprensión.
Sacude nuestra intolerancia,
todos la tenemos
y hay que podarla a diario
pero para que no crezca
y se convierta en una barrera
para el encuentro.
Marcelo
A. Murúa
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