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Biblia
para jóvenes
Tiempo Pascual, Jesús vivo nos sale al encuentro.
por Ricardo
Stirparo y Horacio Prado
¿Por qué buscan entre los muertos al que está
vivo? No está aquí, ha resucitado. Lc. 24, 5-6
Jesús también nos puede interpelar con esta pregunta
a nosotros, cuando vivimos como si Él no hubiera resucitado,
cuando nuestra vida está más marcada por la muerte, por
el desaliento, la desesperanza, que por su victoria en la cruz.
Jesús nos sigue invitando en este tiempo a profundizar y a
celebrar en serio la Pascua. Por eso la Iglesia, como madre y
pastora, nos regala este tiempo pascual que dura los cincuenta
días que separan la Pascua de Pentecostés. Nos propone
un camino diario por los Hechos de los Apóstoles y del
Evangelio según San Juan para que podamos descubrir durante
estas siete semanas todo lo que la muerte y la resurrección
del Señor han representado para la humanidad, para la Iglesia
y para cada cristiano. Este es un tiempo de contemplación, de
reflexión, pero también de gozo y alabanza.
Primer momento:
El cirio pascual de nuestro corazón
El Cirio Pascual representa a Jesús Resucitado cuya luz
vence a las tinieblas de la muerte. Permanecerá encendido
durante todo este tiempo pascual señalándonos la
presencia de Cristo Resucitado entre nosotros. Pero este
símbolo exterior, deberá ser expresión de una
realidad interior: Jesús vivo en nuestros corazones y en el
compartir con los demás. ¿Cuáles son los signos de
la presencia viva de Jesús entre nosotros? Para revisar este
aspecto nos dividiremos en pequeños grupos y cada grupo
reflexionará guiado por el siguiente cuadro:
|
Signos de la Resurrección entre nosotros |
UNIDAD: ¿Cómo se expresa la comunión entre
nosotros? ¿Qué situaciones atentan contra la unidad?
¿Qué gestos favorecen la comunión?
SERVICIO: ¿Nos reconocemos servidores unos de otros?
¿Cómo es nuestra disponibilidad para atender las
necesidades de los demás? ¿Servimos con
alegría?
PAZ: ¿Somos comunicadores de la paz de Jesús?
¿Qué cosas nos roban la paz? ¿Qué
"violencias" necesitamos erradicar de nuestros corazones?
LIBERTAD: ¿Cómo se expresa entre nosotros la libertad
de vivir como hijos de Dios? ¿Cuáles son las cosas que
suelen atarnos? ¿Qué cadenas tenemos que animarnos a
romper?
ORACIÓN: ¿Cómo vivimos nuestros espacios de
intimidad con el Señor? ¿Cómo cuidamos y
alimentamos nuestros espacios de oración compartida? |
Luego ponemos en común lo dialogado en cada uno de los
grupos.
Segundo momento:
Trabajamos con la Palabra
Apariciones de Jesús Resucitado. La propuesta es ir tras
los pasos de Jesús Resucitado y descubrir en las distintas
apariciones que nos relata el Evangelio, cómo la vida de los
que se encontraron con Él, cambió definitivamente y ya
nada fue igual. En este tiempo pascual nosotros también
estamos invitados a dejarnos encontrar por Aquél que
está vivo y nos llama a seguirlo. Divididos en cuatro grupos,
cada uno tomará alguno de los personajes que se encontraron
con el Resucitado y trabajarán guiados por las siguientes
fichas: (aquí las presentamos completas, a modo de ejemplo,
pero cada grupo deberá completarlas buscando en el
Evangelio).
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Jn. 20, 11-18: María Magdalena y Jesús
Resucitado |
Antes |
Durante |
Después |
situación vital
¿Qué siente?
|
encuentro con el resucitado
¿Qué sucede? |
envío - misión
¿Qué le pide? |
- Angustia porque Jesús está muerto.
- Desesperanza: el sepulcro vacío no es un "signo" para
ella. |
-No lo reconoce: el dolor y la tristeza no la dejaban ver la
verdad.
- Jesús Resucitado toma la iniciativa: pronuncia su nombre
y ella lo reconoce.
- El encuentro y el amor personalizado del Maestro la
rescata. |
- Jesús le pide que anuncie a los Apóstoles que
Él está vivo.
- La envía a la comunidad a compartir su vivencia.
- Se convierte en mensajera de la Buena Noticia. |
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Jn. 21, 15-19: Pedro y Jesús Resucitado |
Antes |
Durante |
Después |
situación vital
¿Qué siente?
|
encuentro con el resucitado
¿Qué sucede? |
envío - misión
¿Qué le pide? |
- Desconcierto ante el sepulcro vacío.
- Incomprensión de lo que estaba sucediendo. |
- Jesús Resucitado toma la iniciativa: entra en
diálogo con Pedro y lo redime de sus tres negaciones.
- Pedro expresa el amor que lleva dentro por su Maestro. |
- Jesús le pide que exprese su amor apacentando a sus
ovejas.
- Le confía el cuidado de la Iglesia naciente.
- Lo confirma como pastor y lo invita a seguirlo hasta el
final. |
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Jn. 20, 24-29: Tomás y Jesús Resucitado |
Antes |
Durante |
Después |
situación vital
¿Qué siente?
|
encuentro con el resucitado
¿Qué sucede? |
envío - misión
¿Qué le pide? |
- No cree en el testimonio de los otros discípulos.
- Tampoco reconoce los signos de Jesús Resucitado en sus
hermanos.
- Necesita una prueba contundente para creer. |
- Jesús Resucitado toma la iniciativa y se les aparece a
Tomás y a sus hermanos.
- Luego de darle la paz deja ver los signos de la
crucifixión.
- Tomás reacciona reconociendo la condición divina
de Jesús. |
- Jesús le pide: «en adelante sé un hombre de
fe».
- Jesús lo invita a creerle a Él y a creer en
Él. |
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Lc. 24, 13-25: Los discípulos de Emaús y
Jesús Resucitado |
Antes |
Durante |
Después |
situación vital
¿Qué siente?
|
encuentro con el resucitado
¿Qué sucede? |
envío - misión
¿Qué le pide? |
- Vuelven derrotados, tristes y angustiados a su pueblo natal
luego de la muerte de Jesús.
- Su angustia y desesperanza no les permite reconocer a
Jesús vivo. |
- Jesús Resucitado toma la iniciativa: camina con ellos y
entra en diálogo.
- Jesús recibe la situación de los discípulos
y luego les anuncia la Palabra.
- Jesús se revela en el Pan que se parte y se comparte. |
- Cuando descubren que Jesús vive, regresan corriendo a la
comunidad de Jerusalén
- El primer signo de la Resurrección es la comunidad.
- Anuncian la Buena Noticia. |
Tercer momento:
Nuestro encuentro con Jesús Resucitado
El mismo Jesús Resucitado que se apareció a los
discípulos y a las mujeres que lo seguían, es el que
hoy nos sale al encuentro, nos llama por nuestros nombres y nos
invita a seguirlo. La Buena Noticia no es una teoría, ni una
ideología ni siquiera una doctrina. Es una experiencia vital,
un modo de vida que nace del encuentro y adhesión a la persona
de Jesús.
La Buena Noticia será dejar que el resucitado abrace
nuestra realidad de vida y nos convierta al Evangelio, para que
podamos anunciar a otros que verdaderamente la muerte ha sido
vencida. Proponemos un momento de meditación personal con una
ficha semejante a las anteriores, pero referida a cada uno de
nosotros:
|
Jesús Resucitado y nosotros |
Antes |
Durante |
Después |
situación vital
¿Qué siente?
|
encuentro con el resucitado
¿Qué sucede? |
envío - misión
¿Qué le pide? |
- ¿Cómo se encuentra mi corazón?
- Si miro mi interior ¿qué encuentro?
- ¿Busco a Jesús vivo? ¿Cómo busco?
¿Dónde busco? |
- ¿Cómo es mi encuentro con Jesús
Resucitado?
- ¿Qué puedo decir de Jesús desde el
corazón?
- ¿Cómo cuido mis espacios de oración y encuentro con Jesús? |
- ¿Cuáles son los signos de Jesús Resucitado en
mi vida?
- ¿Cómo vivo la misión de anunciar la Buena
Noticia que recibí? |
Terminado el momento personal en los grupos anteriores se hace un
espacio para que libremente puedan compartir algunos de los aspectos
reflexionados.
Cuarto momento:
Oración
En torno al cirio pascual realizamos una oración
comunitaria donde todos los integrantes
puedan expresar lo recibido a lo largo del encuentro y asuman el
compromiso
de responder al pedido que el Resucitado les ha hecho.
«Es verdad, ¡el Señor ha resucitado!»
Lc. 24, 34
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