María,
madre de Jesús y madre nuestra,
nos confiamos en tus manos
para que cuides y protejas
a toda nuestra familia.
Queremos pedirte
que nos enseñes a hablar con Dios.
Queremos aprender
a compartir con Ël nuestra vida,
nuestras alegrías,
nuestros dolores y dificultades.
Queremos crecer en la fe
y en la esperanza.
Queremos vivir el amor
en gestos concretos hacia quienes
conviven junto a nosotros
y hacia todos los que nos rodean
y pasan necesidad.
Madre,
enséñanos a orar,
para descubrir la voluntad de Dios
y poder servirle con fidelidad
a través de nuestra entrega
a los demás.
- Que así sea -
Marcelo
A. Murúa
|