|
Juan
el Bautista
un
espejo para anunciar en nuestro tiempo al
Dios de la Vida
por
Marcelo A. Murúa
La figura de
Juan el Bautista puede ser muy bien aprovechada
para descubrir rasgos que animen nuestra
identidad de catequistas en tiempos de crisis.
Juan el Bautista,
el hombre de Dios que grita desde el desierto
Juan grita
- Identificar
los gritos de nuestra sociedad hoy y hacernos
solidarios con estos gritos = reclamos de
justicia, vida y dignidad.
- Como catequistas
tenemos contacto cotidiano con la vida y
el sufrimiento de nuestros catequizandos:
familias sin trabajo, niños que no
comen bien, papás y mamás
cansados
¿Cómo
hacernos cercanos a sus esperanzas en esta
Navidad?
Desde el desierto,
- El profeta
habla para todos desde la experiencia del
encuentro espiritual con el Dios de la Vida
(de esto habla la figura del desierto, lugar
teológico de encuentro con Dios y
revelación de su proyecto: por ejemplo
Moisés, Elías, Jesús
)
- Para que nuestra
voz sea creíble hay que hablar desde
el desierto, desde una mística y
desde una vida coherente. Juan vestía
y vivía con sencillez.
¿Cómo
vivir en forma transparente, para que nuestra
vida sea mensaje y presencia de Dios para
los demás?
"Enderecen
los caminos"
- La liturgia
de Adviento lo recuerda dos domingos, el
segundo domingo de Adviento, Mc. 1, 1-8;
y el tercer domingo, Jn. 1, 6-8. 19-28
- El Dios de
la Vida que nace exige un cambio: enderezar
los caminos. En nuestra realidad social
hay muchos caminos que necesitan ser enderazados,
también en nuestra vida personal
y en la de nuestras comunidades.
¿Qué
puedes intentar enderezar en tu vida? ¿Y
en la de tu comunidad?
El mensaje
de Juan,
En el evangelio
de Lucas (Lc. 3, 10-14) Juan el Bautista
explicita su mensaje, qué significa
el cambio necesario para recibir a Dios
en nuestras vidas, un cambio de conducta,
una manera nueva de vivir y comportarnos
con los demás:
- compartir (las
dos túnicas)
- justicia (a
los recaudadores de impuestos)
- no-violencia
(a los guardias)
Su mensaje tiene
gran actualidad para nuestra sociedad, pues
llega a la raíz de lo que Dios nos
propone: un nuevo modelo de relaciones humanas
en donde el otro sea mi hermano y yo sea
su prójimo.
¿Qué
puedes compartir de corazón para
vivir el mensaje de Navidad?
Recrear la esperanza
en nuestro país es un trabajo artesanal
que requiere cristianos militantes, comprometidos
con la vida de todos los días, atentos
a los gritos del pueblo y dispuestos a gestos
concretos de solidaridad, justicia y paz.
Como catequistas
tenemos la misión de recrear la esperanza
siendo testigos veraces y fieles del proyecto
de Dios para todos: una Vida nueva, un mundo
de Hermanos.
|
"La esperanza
cristiana es esencialmente actividad
y compromiso. No es espera pasiva
y ociosa de felicidad supramundana,
de liberación futura. No es
evasión del tiempo, sino construcción
efectiva de la historia."
Card. Eduardo Pironio
Escritos
Pastorales, pág. 89, Ed. BAC.
|
|