|
Te pido,
Jesús,
estar
siempre preparado
para
recibirte en la Eucaristía.
Necesito
encontrarme con vos
en
el pan que alimenta
y
da vida.
Que
nunca me falte
el
hambre de Dios,
las
ganas de que llenes mi corazón.
Que
nunca sea indiferente
al
hambre que sufren tantos hermanos,
y
que viva solidario para ayudar.
Que
cada Eucaristía
sea
una verdadera fiesta
porque
juntos, en comunidad,
nos
alimentamos
con
tu presencia viva.
Gracias
por pensar en nosotros
y
darnos la alegría
de
poder recibirte
para
crecer en nuestra fe,
nuestra
esperanza
y
nuestro amor a los demás.
Que
cada Eucaristía
me
de fuerzas para seguirte.
Marcelo
A. Murúa
|
|