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La Palabra en
tu vida de catequista
Propuesta
para un espacio de oración personal
en el mes de la Biblia
por
Marcelo A. Murúa
Septiembre es
el mes de la Biblia.
Te proponemos
a continuación un esquema que puedes
utilizar en forma personal para tener un
espacio de oración a partir de la
Palabra de Dios.
La propuesta
está pensada para un momento personal.
Si además deseas compartir un espacio
similar en comunidad pueden seguir los mismos
pasos y compartir las preguntas de la guía.
Primer paso "La Palabra
en tu vida"
Para comenzar
este espacio te sugerimos buscar un momento
del día en que puedas estar entre
media hora y una hora tranquilo, solo y
sin que te interrumpan. De ser posible busca
un lugar donde estés cómodo
y puedas colocar la Biblia y una vela enfrente
tuyo.
Comienza abriendo
la Biblia y leyendo la siguiente cita bíblica
Sal. 119, 105.
Prende la vela
y colocala junto a la biblia.
Permanece unos
minutos en silencio, repetiendo en tu corazón
la frase del salmo y mirando la Biblia y
la luz de la vela.
¿La Palabra
de Dios acompaña tu vida? ¿Te
dejas acompañar? ¿Le dedicas
un tiempo personal a la lectura de la Biblia?
Intenta recordar
algún texto bíblico que hayas
leído ultimamente y te haya dejado
una enseñanza para tu vida personal.
Segundo paso "La Palabra,
alimento para la vida"
Abre nuevamente
la Biblia y lee la cita bíblica Sal.
119, 103.
Quedate un momento
repitiendo la frase y pensando qué
quiere decirnos el Salmo con esta comparación.
Lee la cita bíblica
Is. 55, 10-11
El texto es corto.
Leelo más de una vez. Intenta cerrar
los ojos y repetirlo en tu corazón.
Recorre el texto
mientras te haces la pregunta ¿cómo
describe el profeta a la Palabra de Dios?
¿Cuáles son las acciones que
va realizando la Palabra, en la comparación
utilizada?
Intenta aplicar
a tu vida estas acciones de la Palabra:
- La Palabra,
como la lluvia y la nieve, baja a la tierra
¿llega la Palabra a tu persona, a
tu vida? ¿o hace tiempo que no llueve?
- La Palabra
empapa la tierra
¿empapa tu vida? ¿penetra en
tu interior, llega hasta el corazón?
¿o es una lluvia superficial que
se evapora rápidamente?
- La Palabra
fecunda
¿sientes que las enseñanzas
que descubres en la biblia te cambian
la vida, te invitan a ser distinto, a
cambiar actitudes, valores?
- La Palabra
hace germinar
Intenta recordar algún texto bíblico
que haya dejado una huella profunda en
tu vida, Alguna enseñanza bíblica
que haya germinado en tu interior.
- La Palabra
hace crecer la semilla
¿eres semilla de la Palabra para
los demás? ¿en tu tarea de
catequista transmites amor e interés
por la lectura bíblica? ¿tu
testimonio es semilla para los otros?
Recuerda alguna persona que hayas conocido
que fue para tí una semilla de
amor a la Palabra de Dios.
- La Palabra
es como el pan que alimenta
¿tu misión de catequista es
alimento para tu grupo de catequizandos,
sean niños, jóvenes o adultos?
¿crees que verdaderamente tu tarea
permite que la Palabra de Dios vaya alimentando
sus vidas¿ ¿cómo mejorar?
- La Palabra
es eficaz, cumple la misión que
Dios le da
Recuerda algún encuentro catequístico
que te haya tocado animar en el cual tu
grupo se haya sorprendido con la Palabra
de Dios, o haya descubierto un mensaje
profundo, La Palabra es eficaz, y el buen
Dios quiere que tú la transmitas
con fidelidad.
Tercer paso "Orar
con la Palabra"
Abre la Biblia
y comienza a leer el Salmo 119 completo.
Este es el salmo más largo de la
Biblia y habla de la Palabra de Dios. Como
está escrito en los tiempos del pueblo
de Israel, en lugar de Palabra de Dios encontrarás
las expresiones que ellos usaban como "Ley",
"Preceptos", "Mandatos", "Mandamientos"
Es un salmo muy hermoso. Leelo despacio
y cada vez que encuentres un versículo
que te llegue al corazón détente
y hablale a Dios.
Cuarto paso "Comprometernos
con la Palabra"
Nuevamente y
para terminar te proponemos partir de un
versículo del salmo 119, Lee la cita
Sal. 119, 148
El salmista nos
dice de una bellísima manera que
la Palabra está presente en su vida
aún antes del despertar de cada día.
Piensa en este
testimonio y llevalo a tu propia vida. ¿Cómo
puedes hacer para vivir más cerca
de la Palabra y leerla-rezarla más
seguido?
Ofrecele al Señor
un compromiso concreto para alimentarte
con su Palabra todas las semanas.
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